Las alumnas ya sabéis que soy una lunática y siempre estoy pendiente de en qué fase de la luna estamos, y que cuando hay Luna Llena, toca práctica para honrarla.
Los días cerca de la Luna llena todo tiende a intensificarse, por lo que nos requiere de esfuerzo para la gestión física, emocional, y mental.
Es muy habitual sentirse más hacia los extremos: quizás te sientas con una gran expansión y comunicación, con mucha energía, ganas de hacer cosas, relacionarte, comerte el mundo, líbido alta… ¡¡boom!!
Pero también, igual que se altera la marea, puedes irte hacia la sombra y estar de mal humor, tener discusiones, tomarte las cosas más a la defensiva, tener pesadillas, dolores de cabeza…
Todo está bien y todo es normal, pero si tomas conciencia de cómo te afecta cada luna llena y sabes que este estado no eres completamente tú, que esta energía de la luna te afecta, todo se vuelve más liviano. (Vamos, que estamos todos igual de locos, y mal de muchos, consuelo de tontos :D)
Aquí te dejo algunos tips para que la Luna Llena te traiga cosas buenas:
Cuida tu energía
Puedes practicar pranayama para reconectar contigo. En mi canal de vimeo tienes disponible el Chandra Bheda Pranayama (respiración lunar).
La Luna llena se caracteriza por un aumento del electromagnetismo, y para equilibrarlo, el agua siempre es una buena aliada. Puedes darte un baño en un río, lago o mar. Pero también en tu casa, una ducha consciente de cuerpo entero o inlcuso poner los pies en remojo con sal. También puedes añadir hierbas, flores o aceites esenciales al agua del baño, tales como rosas, infusión de manzanilla o un par de gotas de aceite esencial de lavanda.
Los paseos por la naturaleza también equilibran tu campo electromagnético (sobretodo si vas descalza en contacto directo con la tierra) y permite que tu energía se calme.
Si tienes problemas para dormir, puedes colocar unas gotas de aceite esencial de lavanda sobre tu almohada, o realizar algún pranayama.
Momento genial para reunirte con tu tribu, pero evita espacios donde se aglomere mucha gente.
Aprovecha la energía de la Luna

- Limpia y magnetiza tus minerales: colocalos en un recipiente de cristal con agua y sal marina y déjalos en un lugar que les pueda dar directamente la luz de la luna. Si es en el exterior, mejor que mejor.
- Haz agua de luna: rellena con agua potable una botella de cristal y tápala; déjala también en un lugar directa a la luz de la luna. Si puedes, dejala durante toda la noche; cuantas más horas, más potencia.
Cuida tu cuerpo
Independientemente de la fase lunar, cuidar la alimentación siempre es algo que recomiendo. Aprovecha esta energía para introducir nuevos alimentos en tu dieta. Si sientes que te hinchas, toma agua y jugos verdes.
Si menstrúas, toma conciencia de en qué momento de tu ciclo estás para ver cómo te afecta especialmente esta luna. Para conocer más este tema, te invito a leer mi entrada al blog «Somos lunáticas, somos cíclicas».
Durante esta fase se recomienda realizar prácticas y ejercicios físicos suaves. Si practicas Yoga, recomiendan una práctica restaurativa o meditativa para equilibrar esas energías que nos despuntan, volver a nuestro centro y tratar a nuestro cuerpo con calma y armonía.
Beneficios del Saludo a la Luna
- Ayuda a canalizar la energía lunar que tiene cualidades refrescantes, relajantes y creativas.
- Calma el sistema nervioso.
- Te permite conectar con tu lado femenino.
- Produce un profundo estiramiento y fortalecimiento de la columna vertebral, los tendones, piernas, brazos y músculos estomacales.
- Tonifica el cuerpo y te aporta flexibilidad.
- Aprendes a controlar la respiración atendiendo si inhalas o exhalas en cada asana.
- Entrenas la coordinación, necesaria para cada asana y la fluidez entre unas y otras.
- Induce al estado meditativo ya que te relaja y te libera de los pensamientos y sentimientos negativos.
- Ayuda a descansar mejor.

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