espiritualidad, yoga

Tu Japa Mala

Es un collar que se usa para la meditación que se constituye de 108 bolas. Japa significa cantar, rezar o murmurar mantras de forma repetida, o también la meditación enfocada en un objeto o ser divino. Mala es una cadena o guirnalda de cuentas, como podría ser un rosario que seguro conoces. Por eso, de forma común se le suele llamar «Mala» a secas, ya que usamos el Mala para hacer Japa.

Su función es la misma que el rosario: tener una guía que te ayude a mantener la concentración y la cuenta de lo que vas repitiendo.

Meditar con el Japa Mala nos permite realizar el seguimiento y registro del número de mantras recitados sin perder la cuenta ni tener que prestar atención en nada más que la repetición, lo que nos ayuda a entrar más fácilmente en ese «trance». Por tanto, facilita el enfoque en la práctica de la meditación y el canto. Aumenta la concentración, libera de presión y nos ayuda a alcanzar metas. Depende de la intención y los materiales con los que se ha elaborado el Mala, nos acompaña en la sanación y son receptores de energía positiva.

Podemos encontrar muchas explicaciones sobre la importancia de la numerología dentro del Yoga, y vemos que el número 108 se va repitiendo: los 108 saludos al sol en cambios de estación, esa misma repetición en algunos pranayama… y es que el número 108 está lleno de significado en la ciencia y la espiritualidad de la India.

También está lleno de sentido y valor en las religiones budista, hinduista y jainista. Vamos a hacer un repaso por algunas de las interpretaciones de la relevancia espiritual y científica a este número:

La distancia promedio del Sol y la Luna a la Tierra es 108 veces sus respectivos diámetros. También se considera que el diámetro del Sol es 108 veces el diámetro de la Tierra.

En la cultura védica, los matemáticos consideraban el 108 como un número de la totalidad de la existencia. En la astronomía hindú hay 27 constelaciones (nakshatras) que se dividen en cuartos o padas, dando lugar a las 108 cuentas.

Se dice que hay un total de 108 intersecciones de los canales nerviosos y energéticos que convergen para formar el chakra del corazón. (Anahata)

En el alfabeto sánscrito hay 54 letras que contienen lo masculino y femenino, es decir, 108 sonidos.

Los textos védicos dicen que el Atman, el alma humana, pasa a través de 108 etapas en su viaje vital.

Y para terminar el resumen, dicen que el 1 significa Dios, la unicidad, el no-dualismo o la verdad más elevada. El 0, la vacuidad en la práctica espiritual, y el 8 representa el infinito y la eternidad. De nuevo: 108.

La forma más cómoda de practicar Japa en postura de meditación con los ojos cerrados, aunque podrías practicarlo dando un paseo, por qué no.

El mala se coloca en la mano derecha, apoyado en el dedo corazón. El dedo índice queda en el aire, no toca las bolas y se usa el pulgar para ir desplazando las bolitas hacia abajo, como aprovechando la gravedad. Lo ideal es que el Mala no toque el suelo, ya que es un elemento sagrado, mejor que esté a la altura del pecho. Si el brazo se cansa, puedes flexionar una pierna y apoyar el codo en la rodilla.

A continuación, elegimos un mantra y por cada vez que lo repetimos, bajaremos una bola, de forma suave. Si te estás iniciando, puedes empezar con mantras cortos y repetirlos en voz alta para ayudarte en la concentración. Cuando pasando las bolitas lleguemos a la altura del gurú, estos hilos o «pompón», sabremos que hemos finalizado el ciclo de 108 repeticiones.

Curiosidades: En la India, la mano izquierda es impura para rezar, por lo que usan la derecha. No obstante, en la budista sí se usa la izquierda. Esto ha llevado a que se usen las dos manos indistintamente. Al llegar a la cuenta del gurú, hay quien la respeta y no la toca, ya que sería como pasar por encima de ella, como pisarla.

Puedes comprarlo en tiendas que vendan objetos relacionados con el Yoga o relacionados con la India, o también lo puedes crear a tu gusto. Hay muchos estilos de Malas, originalmente eran un simple hilo con nudos, y ahora podemos encontrar auténticas joyas con piedras preciosas. Dependerá de ti, de si quieres «toquetearlo» mucho, usarlo como ornamento como collar o en tu altar…

Aprovecha este momento de paz y conexión que genera la creatividad y la manualidad para ponerle un auténtico y verdadero significado a este Mala. A parte del valor que va a tener el hacer algo manual para ti, va a ser completamente a tu gusto. También puedes crear para regalar a esas personas que te acompañan en tu viaje espiritual, volviéndose un regalo tremendamente personal y profundo.

Puedes comprar cualquier hilo o cordón que sea resistente a la manipulación (nailon, hilo chino, de algodón…). Fíjate en el ancho para que luego puedas pasarlo por las bolitas. Estas pueden ser abalorios, semillas o incluso piedras preciosas. Como decía, dependerá del uso que quieras darle al final. Cuanto más resistente sea el material, más meditaciones te va a acompañar.

Lo idóneo es que el mala sea todo un conjunto, es decir, que no tenga cierre, por lo que es importante tener en cuenta el tamaño de las bolitas y la extensión que va a tener, para que luego puedas pasarlo por la cabeza si quieres llevarlo como collar o que te cubra la muñeca y no se caiga si lo quieres como pulsera.

Algunos malas tienen nudos de separación entre cada cuenta. Estos nudos se llaman Brahma Granthi, nudos de brahma o nudos de la creación. De hecho, la palabra en sánscrito quiere decir nudo difícil de deshacer y hace referencia a esas barreras mentales que nos impiden alcanzar la libertad. También te servirían para hacer el Mala más extenso si así lo necesitas.