Un espacio seguro para encontrarnos, compartir y recordar la fuerza que aparece cuando estamos en tribu.
Hay algo especial en reunirse entre mujeres sin necesidad de ocupar ningún papel, demostrar nada ni tener las respuestas.
Un Akelarre es un espacio de encuentro, intimidad y exploración en el que podemos bajar la guardia, compartir lo que estamos viviendo y dejarnos acompañar por otras mujeres. Un lugar donde poder hablar, escuchar, movernos, crear, sentir y simplemente estar.
Cada encuentro es diferente. No hay un programa cerrado ni una fórmula que repetir. Según el momento y el tema que nos reúna, podemos explorar a través del movimiento, la meditación, la creatividad, la música, la astrología, los rituales o dinámicas de conexión.
Entre 2,5 y 3 h de dinámicas guiadas.
La Cueva de Laranahata, Hostalric. A 1h de Barcelona y 30 min de Girona y de la Costa Brava. O en Cala Bona, en Blanes.
Desde 12€ / mujer en sesión grupal abierta. Sesión privada: 127€.
Respuesta personal · Sin compromiso
Cada una llega con su historia, su momento vital, sus preguntas y sus procesos. Aquí no hay jerarquías ni una mujer que tenga más respuestas que las demás. Nos encontramos de igual a igual, desde el respeto y la honestidad.
La propuesta es crear un espacio suficientemente seguro para poder mostrarnos sin tener que hacerlo perfecto, y suficientemente libre para que cada una pueda vivir la experiencia a su manera.
Cuando ponemos en palabras lo que nos pasa y descubrimos que otras mujeres atraviesan preguntas, miedos o procesos parecidos, algo cambia. No porque alguien venga a solucionarnos la vida, sino porque dejar de sentirnos solas en lo que vivimos puede ser profundamente reparador.
Un Akelarre es también eso: una red que se construye poco a poco. Mujeres que se escuchan, se acompañan, se inspiran y se recuerdan mutuamente que no tenemos que atravesarlo todo solas.
Y quizás esa sea una de las formas más bonitas de cuidarnos: crear espacios donde podamos sostenernos unas a otras.
Cada encuentro tiene su propia propuesta. Podemos trabajar alrededor de un tema, una etapa vital, una luna, una pregunta o simplemente de aquello que esté presente en el grupo.
No necesitas saber previamente qué vamos a hacer. Parte de la magia del Akelarre está precisamente en llegar con curiosidad y permitirte descubrir qué necesita ese encuentro.
La confianza es una parte esencial de estos encuentros. Cuidamos la intimidad, los límites y los procesos de cada participante.
No tienes que compartir nada que no quieras compartir. No tienes que explicar tus decisiones ni justificar cómo te sientes. Y no hay juicios sobre las experiencias, elecciones o procesos de las demás.
Lo que se comparte en el Akelarre, se queda en el Akelarre. Porque para poder abrirnos necesitamos saber que estamos en un espacio donde podemos hacerlo con libertad y respeto.



Hay una fuerza que despierta cuando las mujeres se encuentran desde su esencia
No. Puedes venir sola. De hecho, muchos encuentros reúnen a mujeres que no se conocen previamente. El espacio se construye precisamente desde ese encuentro.
Para nada. Puedes acercarte aunque nunca hayas hecho una meditación, un ritual o un círculo de mujeres. Las propuestas están pensadas para poder disfrutarlas desde la curiosidad, no desde ningún conocimiento previo.
No. Compartir siempre es una invitación, nunca una obligación. Puedes participar hablando, escuchando, observando o simplemente estando presente.
Depende de cada encuentro. Podemos abordar temas relacionados con los procesos vitales, las relaciones, el autocuidado, el cuerpo, la creatividad, la sexualidad, los cambios, los ciclos o cualquier otro tema que tenga sentido para el grupo.
No. Cada Akelarre tiene una propuesta diferente. Algunos serán más reflexivos, otros más corporales o creativos y otros tendrán un componente más ritual o experiencial.
No es terapia de grupo ni sustituye un proceso psicológico. Es un espacio de encuentro y acompañamiento donde pueden surgir reflexiones personales y momentos de conexión, pero cada mujer es responsable de su propio proceso.
Sí. No necesitas estar «bien» para participar. Puedes venir tal como estés. Al mismo tiempo, si estás atravesando una situación que requiere atención terapéutica o psicológica especializada, este espacio no pretende sustituirla.
Sí. Aquí no existe una definición concreta de cómo debe ser una mujer ni trabajamos desde un modelo determinado de feminidad. El espacio parte de la experiencia y diversidad de cada una.
Depende de cada encuentro. Algunos Akelarres son grupos pequeños e íntimos y otros pueden reunir a más mujeres. La propuesta y el espacio se adaptan a cada ocasión.
Los encuentros pueden realizarse en diferentes espacios dependiendo de la propuesta: en La Cueva de Laranahata, en la naturaleza, al aire libre o en otros lugares especialmente elegidos para cada experiencia.
Depende de la actividad. En cada convocatoria encontrarás la información concreta sobre qué traer y cómo prepararte.
La reserva implica bloquear un lugar para ti y realizar la preparación necesaria para la experiencia. Si no te presentas al evento, se pierde la reserva. Sin un motivo de fuerza mayor comprobable, la reserva no es reembolsable. Si quien cancela soy yo, por un asunto de fuerza mayor, te devuelvo todo lo abonado o buscamos fecha nueva. Lo que tú prefieras.
Sí. Escríbeme por WhatsApp indicando para quién es y te envío un vale de regalo personalizado.
"Me ha ofrecido un plan a medida, en el que he tenido cercanía, compañía, escucha, cariño, aeroyoga, lectura carta astral (alucinante) y una ceremonia de cacao en tribu de mujeres."
"He hecho varias cosas con Lara: clases de aeroyoga, astrología, Akelarres, viajes de sonido, eventos privados... Y no defrauda. Un 10 como profesional y como persona, con una energía que te invita a conectar y disfrutar."
"Conectas con tu niña interior y entras en una energía tan bonita… tu cuerpo se expresa a través del alma, con la compañía de Lara y a través de todos los aprendizajes que nos trae."
Sin compromiso. Te cuento disponibilidad y precios.