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Kali, la madre guerrera

Adoro a esta diosa, y es que su energía poderosa me inspira como mujer soñadora. Su nombre viene de la versión femenina de la palabra kala, que significa tiempo y oscuridad. Se dice que Kali existía antes del universo y de ahí nació todo lo que existe, por lo que se la reconoce como la madre suprema, estando al mismo nivel de Brahma (el creador) y el tesoro de la compasión. Así, es la máxima manifestación de la energía shakti, la energía femenina. Imagina: lo supermadre de gestar todo el universo y sostenerlo con ese amor incondicional que elimina cualquier cosa que quiera dañarlo.

Kali también es la diosa de la muerte y la destrucción, se la adora como la última realidad y es la diosa que destruye todo aquello que nos limita y nos crea un velo sobre nuestra verdadera realidad: el ego, la ignorancia, los miedos, las limitaciones… para sacar desde el amor nuestra verdadera esencia.

No obstante, su energía es taaaan poderosa que necesitamos un trabajo previo para conectar con ella, relacionada con la Kundalini, la energía vital, para ir integrándola poco a poco. Si esta energía despierta de forma abrupta y desorganizada, podemos sentirnos muy en desequilibrio y abrumadas por tantísima energía sin saber cómo gestionarla y llegar a enfermarnos (los textos clásicos hablan de enloquecer), de ahí que es tan importante la práctica de yoga para volvernos a lo terrenal, y el pranayama y meditación para sublimar toda esta energía.

Las representaciones más conocidas de la diosa Kali son dos: una, la más conocida, con cuatro brazos pisando al dios Shiva, y otra con diez brazos y diez cabezas, portando en cada mano las armas de los dioses. Esta última se conoce como “Mahakali”.

En esta forma de representar a Kali, vemos que se encuentra de pie sobre el dios Shiva, está furiosa, mientras que Shiva parece tranquilo, feliz. Se dice que representa el momento en que Kali estaba tan descontrolada que iba a acabar con todo el Universo, está usando toda su energía descontrolada porque acaba destruir los velos de la ignorancia que no permitían ver la realidad última y que Shiva se colocó debajo de su pie para así controlar su furia, por eso ella no es que pise a Shiva, sino que éste se ha colocado debajo de su pie.

Su piel oscura o azul representa lo inmanifestado, que no tiene forma, que no pertenece a las coordenadas espacio temporales ni a la materia. Su pelo suele estar despeinado, al aire, enmarañado, simbolizando todos los caminos, y formas de vida de la existencia.

Kali se suele representar con tres ojos: el de la derecha es el sol; el de la izquierda, la luna y el del centro es el Tercer Ojo, que puede ver más allá de las formas. Estos ojos simbolizan la energía primordial de la existencia. Sus ojos, además, suelen estar inyectados en sangre, representando el momento de gran furia que la diosa experimenta.

Sobre la lengua roja que Kali saca hay muchas teorías. Una de las que más se acepta es que es un gesto de vergüenza (que se realiza en zonas como Bengala) ya que se da cuenta de que está pisando al dios Shiva. Aunque también podría ser interpretado como un gesto para aterrorizar a los demonios contra los que está luchando.

Como otras deidades, Kali en esta forma presenta cuatro brazos, como los puntos cardinales o los estados de la conciencia. En la mano derecha superior, porta la cabeza cercenada de un gigante, que simboliza la destrucción del Ego y de la Ignorancia que no permite ver la verdadera realidad. En la mano derecha inferior, recoge la sangre que mana del gigante en una copa o un kâpala, un cráneo, siendo símbolo de Bendición. En la mano izquierda superior sostiene el Khagda, la espada con forma de media luna con la que ha cortado la cabeza al gigante, aún manchada de sangre. Esta es la espada de la Sabiduría Suprema, que destruye todo velo de Ignorancia. En la mano izquierda inferior suele tener el gesto de Abhyasa, que significa Valentía, la que disipa los miedos, o puede mostrarse con la Trishura, el tridente de Shiva, que revela la protección y también los tres estados de la mente (subconsciente, consciente y supraconsciente).

Su collar contiene 50 cuentas, como 50 son las letras del alfabeto devanagari, siendo cada letra la representación de un sonido que tiene una energía particular. También representa el ciclo de las reencarnaciones antes de llegar a la iluminación. Su cinturón de extremidades es también símbolo del ciclo de la muerte y de las reencarnaciones, así como el Karma de los devotos que ella ha asumido.

Estos son algunos de los elementos más importantes de la imagen de Kâlî, que aunque podamos pensar que es una diosa terrible de la destrucción, es en realidad una representación de la Creación, la Conservación y la Destrucción.

Hace unos años, en una reunión de mujeres honrando la vida, decidimos disfrazarnos de diosas y bailar en el bosque (entre otras cosas brujiles), ¿adivinas cuál escogí yo?…

Mi versión DIY low cost de Kali, y es que me encanta esta Diosa!! No juzgues la foto que estaba completamente en trance bailando y gozándolo. :p

Si vienes a clase y/o al círculo de mujeres, sabes que me gusta mucho el oráculo de las Diosas y que creo en esa magia de los oráculos para darte el mensajito que necesitas oir. Evidentemente, Kali aparece en este oráculo:

Mensaje de Kali: Canto alabanzas a aquellos cuyos corazones aceptan el orden del universo, que, aunque aparenta ser caótico y siempre cambiante, en realidad todo en él está diseñado hasta el último detalle para funcionar perfectamente. La danza del universo es alegre, enérgica, con giros en espiral, propios de una celebración inacabable de la vida en sí misma. únete a esta danza, querida, y disfruta con el notable viaje por los tejidos de la historia de tu vida. No temas lo que parezcan cambios o pérdidas; es solo la órbita transitoria de energía interactuando contigo y los que amas. ¡Abrázala como evidencia de que estás viva! ¡Abraza tus emociones más profundas como señal de tu verdadera esencia humana.


Significados de la carta: Los cambios que experimentas son para mejor. Mantén tus pensamientos positivos, son muy poderosos. Lo que aparenta ser una pérdida es en realidad el inicio de una nueva fase. Deja marchar al pasado. Es hora de seguir adelante.

Sobre Kali: esta poderosísima diosa hindú es temida por aquellos que no entienden los ciclos naturales de nacimiento, muerte y renacimiento. Kali es la personificación de la madre naturaleza que purifica lo viejo con tormentas y fuegos, consiguiendo así que la tierra sea fértil para nuevos cultivos y vida. Kali es la diosa definitiva para lograr llevar a cabo las cosas y es una poderosa aliada para las que apelan a ella. Como una madre sabia, te empujará más allá de tu zona de comodidad para alcanzar las alturas de tu potencial.

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El hombre que escupió a Buda

Cuentan que en una ocasión un hombre se acercó a Buda y sin mediar palabra, le escupió en la cara. Sus discípulos quedaron muy sorprendidos y enfadados.

Ananda, su discípulo más cercano, rojo de ira e indignación, le dijo a Buda:
– ¡Dame permiso para darle a este hombre lo que se merece!

Buda se limpió la cara con serenidad y dijo a Ananda:
– No. Yo hablaré con él.

Y uniendo las palmas de sus manos en señal de reverencia, habló de esta manera al hombre.
Gracias, muchas gracias. Con tu gesto he podido comprobar si todavía puede invadirme la ira. Nada me ofende ya. Te estoy tremendamente agradecido. También has creado un contexto para Ananda y mis discípulos; esto les permitirá ver que todavía puede invadirles la ira. ¡Muchas gracias! ¡Te estamos muy agradecidos! Y queremos hacerte una invitación. Por favor, siempre que sientas el imperioso deseo de escupir a alguien, piensa que puedes venir a nosotros.

Aquella noche el hombre no pudo dormir. Fue una conmoción tan grande… No podía dar crédito a sus oídos. No podía creer lo que había sucedido. Había ido para provocar la ira de Buda y había fracasado. Estuvo dando vueltas y vueltas en la cama y no pudo conciliar el sueño. Los pensamientos lo perseguían continuamente. Había escupido a la cara de Buda y éste había permanecido tan sereno, tan en calma como lo había estado antes, como si no hubiera sucedido nada… Aquella cara tranquila, serena, aquellos ojos compasivos, y cuando Buda le dio las gracias, no fue una formalidad le estaba verdaderamente agradecido, todo su ser, le decía que estaba agradecido, Buda desprendía una atmósfera de agradecimiento.

A la mañana siguiente, muy temprano, volvió precipitado, se postró a los pies de Buda y dijo:
Por favor, perdóname por lo de ayer. No he podido dormir en toda la noche.

Buda respondió:
—Como el flujo del río Ganjes que hace que sus aguas nunca sean las mismas, entonces ningún hombre es el mismo de antes. Yo no soy la misma persona con quien usted estuvo ayer, y tampoco el que escupió está aquí ahora. Ahora no me estás haciendo nada, no ha habido ni hay ofensa, tampoco enfado, por tanto, no hay nada que yo puedo perdonarte. Ha pasado un día, y ni tú eres el mismo, ni yo soy el mismo. La persona que escupió y quien recibió, no están aquí. Entonces, hablemos de otra cosa.

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Tu Japa Mala

Es un collar que se usa para la meditación que se constituye de 108 bolas. Japa significa cantar, rezar o murmurar mantras de forma repetida, o también la meditación enfocada en un objeto o ser divino. Mala es una cadena o guirnalda de cuentas, como podría ser un rosario que seguro conoces. Por eso, de forma común se le suele llamar «Mala» a secas, ya que usamos el Mala para hacer Japa.

Su función es la misma que el rosario: tener una guía que te ayude a mantener la concentración y la cuenta de lo que vas repitiendo.

Meditar con el Japa Mala nos permite realizar el seguimiento y registro del número de mantras recitados sin perder la cuenta ni tener que prestar atención en nada más que la repetición, lo que nos ayuda a entrar más fácilmente en ese «trance». Por tanto, facilita el enfoque en la práctica de la meditación y el canto. Aumenta la concentración, libera de presión y nos ayuda a alcanzar metas. Depende de la intención y los materiales con los que se ha elaborado el Mala, nos acompaña en la sanación y son receptores de energía positiva.

Podemos encontrar muchas explicaciones sobre la importancia de la numerología dentro del Yoga, y vemos que el número 108 se va repitiendo: los 108 saludos al sol en cambios de estación, esa misma repetición en algunos pranayama… y es que el número 108 está lleno de significado en la ciencia y la espiritualidad de la India.

También está lleno de sentido y valor en las religiones budista, hinduista y jainista. Vamos a hacer un repaso por algunas de las interpretaciones de la relevancia espiritual y científica a este número:

La distancia promedio del Sol y la Luna a la Tierra es 108 veces sus respectivos diámetros. También se considera que el diámetro del Sol es 108 veces el diámetro de la Tierra.

En la cultura védica, los matemáticos consideraban el 108 como un número de la totalidad de la existencia. En la astronomía hindú hay 27 constelaciones (nakshatras) que se dividen en cuartos o padas, dando lugar a las 108 cuentas.

Se dice que hay un total de 108 intersecciones de los canales nerviosos y energéticos que convergen para formar el chakra del corazón. (Anahata)

En el alfabeto sánscrito hay 54 letras que contienen lo masculino y femenino, es decir, 108 sonidos.

Los textos védicos dicen que el Atman, el alma humana, pasa a través de 108 etapas en su viaje vital.

Y para terminar el resumen, dicen que el 1 significa Dios, la unicidad, el no-dualismo o la verdad más elevada. El 0, la vacuidad en la práctica espiritual, y el 8 representa el infinito y la eternidad. De nuevo: 108.

La forma más cómoda de practicar Japa en postura de meditación con los ojos cerrados, aunque podrías practicarlo dando un paseo, por qué no.

El mala se coloca en la mano derecha, apoyado en el dedo corazón. El dedo índice queda en el aire, no toca las bolas y se usa el pulgar para ir desplazando las bolitas hacia abajo, como aprovechando la gravedad. Lo ideal es que el Mala no toque el suelo, ya que es un elemento sagrado, mejor que esté a la altura del pecho. Si el brazo se cansa, puedes flexionar una pierna y apoyar el codo en la rodilla.

A continuación, elegimos un mantra y por cada vez que lo repetimos, bajaremos una bola, de forma suave. Si te estás iniciando, puedes empezar con mantras cortos y repetirlos en voz alta para ayudarte en la concentración. Cuando pasando las bolitas lleguemos a la altura del gurú, estos hilos o «pompón», sabremos que hemos finalizado el ciclo de 108 repeticiones.

Curiosidades: En la India, la mano izquierda es impura para rezar, por lo que usan la derecha. No obstante, en la budista sí se usa la izquierda. Esto ha llevado a que se usen las dos manos indistintamente. Al llegar a la cuenta del gurú, hay quien la respeta y no la toca, ya que sería como pasar por encima de ella, como pisarla.

Puedes comprarlo en tiendas que vendan objetos relacionados con el Yoga o relacionados con la India, o también lo puedes crear a tu gusto. Hay muchos estilos de Malas, originalmente eran un simple hilo con nudos, y ahora podemos encontrar auténticas joyas con piedras preciosas. Dependerá de ti, de si quieres «toquetearlo» mucho, usarlo como ornamento como collar o en tu altar…

Aprovecha este momento de paz y conexión que genera la creatividad y la manualidad para ponerle un auténtico y verdadero significado a este Mala. A parte del valor que va a tener el hacer algo manual para ti, va a ser completamente a tu gusto. También puedes crear para regalar a esas personas que te acompañan en tu viaje espiritual, volviéndose un regalo tremendamente personal y profundo.

Puedes comprar cualquier hilo o cordón que sea resistente a la manipulación (nailon, hilo chino, de algodón…). Fíjate en el ancho para que luego puedas pasarlo por las bolitas. Estas pueden ser abalorios, semillas o incluso piedras preciosas. Como decía, dependerá del uso que quieras darle al final. Cuanto más resistente sea el material, más meditaciones te va a acompañar.

Lo idóneo es que el mala sea todo un conjunto, es decir, que no tenga cierre, por lo que es importante tener en cuenta el tamaño de las bolitas y la extensión que va a tener, para que luego puedas pasarlo por la cabeza si quieres llevarlo como collar o que te cubra la muñeca y no se caiga si lo quieres como pulsera.

Algunos malas tienen nudos de separación entre cada cuenta. Estos nudos se llaman Brahma Granthi, nudos de brahma o nudos de la creación. De hecho, la palabra en sánscrito quiere decir nudo difícil de deshacer y hace referencia a esas barreras mentales que nos impiden alcanzar la libertad. También te servirían para hacer el Mala más extenso si así lo necesitas.

Padmasana
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Reconectando con los Chakras

Me he animado a escribir este post a petición de muchas de vosotras. El viaje de observación y reconocimiento del poder que hay en estos centros energéticos, puede ser muy revelador y transformador.

Los Chakras son parte de un sistema energético, conocido también como anatomía sutil, que están ubicados en el cuerpo, iniciando en la base de la columna y llegando hasta la coronilla. Cada uno de ellos, que son 7, guardan relación con un color, una vibración, y unos componentes físicos y emocionales concretos según la zona donde están ubicados.

Chakra significa rueda en sánscrito, y así podemos visualizarlos, como unos centros que giran generando esa energía armónica entre ellos. Me gusta imaginarlo como las ruedas de un molino de agua: si alguna rueda (o varias) no puede girar bien, el resto de ruedas van a tener menos agua. Lo mismo podemos visualizar con la energía fluyendo desde la base hacia arriba a través de estos 7 puntos.

Muladhara Chakra – Raíz – YO SOY

Este es el primer Chakra ubicado en la base de la columna. Nos conecta con nuestras necesidades básicas y de supervivencia, con nuestra parte más animal. También se relaciona con el sentimiento de seguridad, pertinencia, enraizamiento. Es el principio de la creación y la base para el resto de Chakras.

Elemento: Tierra Color: Rojo Sentido: Olfato Viyamantra: LAM
Relación con el cuerpo: huesos, sangre, pies y piernas.
Cualidades positivas: Relación con el éxito material, dominio del cuerpo, estabilidad, seguridad, valor.
Cualidades negativas: Violencia, egoísmo, inseguridad, miedo, rigidez.

Reflexiones:

¿Te sientes segura y relajada en tu hogar?
¿Mantienes una relación cercana con tus familiares?
¿Sientes que tu trabajo tiene sentido y propósito?
¿Tu motivación para trabajar, es por amor a lo que haces o por miedo a no poderte sostener?
¿Te sientes apoyada o te sientes sola?
¿Sientes que tienes poca energía, estás débil, cansada o enferma?
¿Compras más cosas de las que necesitas o por el contrario te cuesta gastar dinero?
¿Crees que tienes derecho a soñar y a que tus sueños se cumplan?
¿Eres capaz de manifestar lo que deseas?

Svadisthana Chakra – Sacro – YO SIENTO

Segundo Chakra, ubicado en la zona sacra. Nos conecta con la inteligencia e identidad emocional, la creatividad y la energía sexual. En esta zona es donde reside la energía Kundalini, que se representa como una serpiente o dragón dormido que se despierta con el movimiento, subiendo por tu columna, dándote esa chispa, alegría e ilusión de vivir; conectándote con la energía sexual primaria.

Elemento: Agua Color: Naranja Sentido: Gusto Viyamantra: VAM
Relación con el cuerpo: Órganos sexuales, vejiga, intestino grueso, vértebras lumbares, pelvis, caderas.
Cualidades positivas: Dar y recibir emociones positivas, placer, amor, movimiento, ideas, entrega.
Cualidades negativas: Confusión, despropósito, alteraciones sexuales, celos, envídia, problemas de útero y urinarios.

Reflexiones

¿Sientes que tienes derecho a divertirte?
¿Qué te da placer?
¿Sueles relacionarte con la culpa?
¿Es importante la sexualidad en tu vida? ¿Le das espacio al placer, al tocar y ser tocada?
¿Haces cosas que no quieres para complacer a los demás?
¿Qué significa el bienestar para ti? ¿Cómo se manifiesta en tu vida?
¿Te sientes creativa? ¿Con qué?
¿Sientes que tienes poca vitalidad?
¿Honras y respetas tu cuerpo? ¿Lo llenas de toxinas físicas, emocionales y energéticas?

Manipura Chakra – Poder – YO HAGO

Tercer Chakra ubicado en la zona del plexo solar. Nos conecta con el poder y la fuerza de voluntad, la acción, control, coordinación. Da esa fuerza motriz para actuar y completar la conceptualización y la visualización que tienes en la vida.

Elemento: Fuego Color: Amarillo Sentido: Vista Viyamantra: RAM
Relación con el cuerpo: abdomen, estómago, intestino delgado, hígado, vesícula biliar, riñones, páncreas.
Cualidades positivas: Voluntad, poder personal, energía, auto-control, humor, autoestima.
Cualidades negativas: Ira, miedo, odio, victimismo, baja autoestima, arrogancia, alteraciones digestivas.

Reflexiones

¿Cuánto amas y valoras quien eres?
¿Dependes de la opinión de los demás para reconocer tu valor?
¿Cuánto valoras tus pensamientos, ideas, cuerpo, dinero?
¿Reconoces el poder que hay dentro de ti? ¿Se lo entregas a los demás?
¿Te sientes orgullosa de cómo has llevado tu vida hasta ahora?
¿Te sientes segura de ti en tus relaciones? Trabajo, familia, amigos…
¿Necesitas mostrar tu éxito a otros para sentirte segura?
¿Con qué frecuencia escoges algo difícil o arriesgado para seguir creciendo?
¿Tomas acción en tus popias ideas/decisiones?

Anahata Chakra – Corazón – YO AMO

Situado en el pecho, este cuarto Chakra nos conecta con la capacidad de amar incondicionalmente, del perdón y de la compasión. Nos da inequívocas “corazonadas”. Nos hace saber quiénes somos y qué queremos en las relaciones. Es el Chakra central que lleva al equilibrio entre los tres chakras inferiores más conectados con lo terrenal, y los superiores conectados con lo «divino».

Elemento: Aire Color: Verde (o rosa) Sentido: Tacto Viyamantra: YAM
Relación con el cuerpo: corazón, sistema circulatorio, pulmones, pecho, diafragma.
Cualidades positivas: Amor, perdón y compasión, entendimiento, equilibrio, aceptación, paz, armonía.
Cualidades negativas: Represión del amor, inestabilidad y dependencia emocional, celos, dificultad para poner límites, exigencia, intolerancia, narcisismo, criticismo.

Reflexiones

¿Te sientes conectada con otros?
¿Te sientes en unión con tus amigos, socios, familiares?
¿Crees que puedes mantener tus límites y a la vez complacer a tu gente?
¿Te das cuenta del valor de tus relaciones?
¿A dónde vas a encontrar tu paz?
¿Sientes amor en tu vida, de ida y de vuelta?
¿Crees que estás abierta al amor?
¿Puedes liberarte de la idea de que eres mala por cosas que has hecho?
¿Tienes resistencias para perdonar? ¿Acumulas ira y rencor de hechos pasados?

Vishuddha Chakra – Verdad – YO DIGO

El quinto Chakra, ubicado en la zona de la garganta nos permite la comunicación, expresión, sonido y vibración.

Elemento: Éter Color: Azul claro Sentido: Oído Viyamantra: HAM
Relación con el cuerpo: garganta, tiroides, boca, esófago, oídos, cuerdas vocales, vértebras cervicales.
Cualidades positivas: Don de la palabra y la comunicación, expresión, tu verdad, conocimiento, sabiduría, lealtad, gentileza.
Cualidades negativas: Alteraciones en la comunicación, agresividad en el habla, falta de vocación, depresión, alteración en tiroides y cervicales, anginas, afonía.

Reflexiones

¿Hasta qué punto comunicas tus sentimientos más profundos a los demás?
¿Te sientes incomprendido o tienes dificultades para expresarte?
¿Mientes para protegerte?
¿Eres una persona chismosa?
¿Te cuesta escuchar a los demás?
¿Reconoces diferencias entre lo que dices que son tus creencias y la forma en que vives tu vida?
¿Qué tan importante es tu integridad personal?
¿Hablas cuando sientes que algo no está bien?
¿Das importancia a los mensajes internos que recibes?
¿Sientes que no estás sincronizada con la vida?

Ajna Chakra – Tercer ojo – YO VEO

El penúltimo Chakra en sexta posición, ubicado en la zona del entrecejo, nos permite ordenar, tener diálogo interno, ver más allá. Nos aporta las facultades mentales y sensoriales, nos permite liberarnos de las limitaciones autoimpuestas.

Ajna se representa como una flor de dos pétalos, porqué comprende y acepta la dualidad del mundo terrenal y busca siempre su equilibro. Si estás en completa oscuridad no puedes ver, pero si solo hay luz, tampoco. Necesitas ese quilibrio entre luz y sombra.

Elemento: Luz Color: Azul oscuro Sentido: Intuición Viyamantra: OM
Relación con el cuerpo: glándula pituitaria, ojos.
Cualidades positivas: Raciocinio, percepción, imaginación, proyección.
Cualidades negativas: Sentimiento de superioridad, paranoya, cinismo, ansiedad, negación de la realidad.

Reflexiones

¿Cuán sabia te sientes acerca de tu vida?
¿Aprendes de tus triunfos y tus fracasos?
¿Te sientes atascada o necesitada de libertad?
¿De qué manera has saboteado tu conocimiento interno?
¿Escuchas a tu sabiduría cuando te habla desde dentro?
¿Confías en tu capacidad para saber lo que es bueno para ti?
¿Reconoces lo que te hace daño?
¿Te encuentras en situaciones donde crees que debes quedarte y seguir sufriendo?
¿Qué te impide confiar en tu intuición?
¿Qué necesitas para confiar más en ti y depender menos de lo externo?
¿Te imaginas siendo feliz, exitosa, sabia?
¿Estás dispuesta a acceder a ese valioso conocimiento que está en tu interior?

Sahasrara Chakra – Corona – YO ENTIENDO

Finalmente, el séptimo Chakra, este centro energético que alimenta el cuerpo con la consciencia cósmica. Nos conecta con el pensamiento, entendimiento, sabiduría, ser, con la sensación de unidad, llevando a un estado de libertad plena, iluminación y entendimiento.

Elemento y sentido: Más allá del tiempo y del espacio Color: Malva, blanco o dorado Viyamantra: El sonido después del OM.
Relación con el cuerpo: glándula pineal, sistema endocrino, córtex cerebral, sistema nervioso.
Cualidades positivas: Saber sin pensar, experimentar sin imaginar, profundizar en la consciencia abierta, generosidad.
Cualidades negativas: Falta de inspiración, confusión, depresión, baja disposición a servir, alta sensibilidad a la luz, sonidos o ambientes, migrañas, vértigos, alteraciones neurológicas.

Reflexiones

¿Ves más allá de lo material?
¿Concibes la vida como una oportunidad de aprendizaje?
¿Tienes una mentalidad abierta frente a otras maneras de pensar o de ser?
¿Tomas tiempo en apreciar la belleza en lo que te rodea?
¿Puedes ver el lado bueno de cada situación y persona?
¿Has experimentado la serenidad?
¿Te sientes conectada con tu realidad?
¿Cual es tu verdad sobre ti misma?
¿Sobre el cambio?
¿Sobre la vida y la muerte?

Y con mucho amor…

He preparado una meditación guiada para que puedas realizarla cuando quieras para reconectarte y armonizar estos centros energéticos. Busca un espacio tranquilo, colócate en una posición cómoda, cierra tus ojos, y déjate llevar por esta experiencia…

Si la realizas, cuéntame qué te ha parecido en los comentarios 😉

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Lo que te cuento en tu primer día de clase

Aun que parecen cosas muy básicas, con la práctica y la rutina a veces se nos olvida, así que me parecía bonito escribirlo para poder recordarlo, ya sea tu primer día o lleves mucho tiempo conmigo.

Escucha tu cuerpo

Lo primero y más importante, en cualquier tipo de práctica, es escuchar tu cuerpo. Tenemos tendencia a dejarnos llevar por esta vocecita llamada Ego, que a veces nos ayuda a superarnos, pero otras veces nos encabezona por conseguir algo que nuestro cuerpo no está preparado. ¿Por qué?

Nos han enseñado a competir y compararnos con los demás, a estar mucho en la mente y poco en el cuerpo; y de repente te encuentras en una práctica que te dice que pares, respires y escuches el cuerpo… ¿Lo qué?

Tu cuerpo es tu templo, y por tanto debes tomar conciencia para cuidarlo. Lo ideal en una clase de yoga sería salir mejor de lo que has entrado. Si te dejas llevar por las comparaciones, mirando hacia fuera y no hacia dentro, probablemente te vayas con frustración y (espero que no) algún dolor o molestia.

Así que en la práctica de Yoga te invito a que realmente escuches lo que está pidiendo tu cuerpo. Tu respiración te va a indicar hasta dónde llegar. Si te cuesta respirar, has ido demasiado lejos, retrocede, busca ese espacio donde sientes que trabajas, pero que no te estás llevando al límite y puedes respirar.

Sin egos y sin apegos

Retomando el Ego, que sí, a veces nos ayuda a superarnos, me gusta enlazarlo con los apegos. Quizás un día te ha salido una postura y en la siguiente clase que la propongo, no te sale. Y como sabes que la has hecho, te machacas para conseguirla. ¿Qué necesidad hay?

El cuerpo cada día está diferente, como te sentías ayer no es como te sientes hoy, ni cómo estarás mañana. Depende de cómo has descansado, de qué te ha pasado física, mental y emocionalmente ese día, si tienes la regla, si tienes algún dolor, agujetas…

Así que de la misma manera que te invito a que sólo dejes entrar ese Ego que te ayuda a superarte, te desapegues de cualquier resultado y permitas estar en el presente, sintiendo qué es lo que te va mejor en ese momento en concreto, olvidándote de la estética, del pasado y del futuro. Cómo estés, es perfecto, lo que puedas hacer, es lo que necesitas.

Conecta con la sensación de volar

En el día a día estamos muy habituadas a ir con prisas, todo era para ayer, y vamos de culo y a contraviento. Y llegas a tu clase de yoga y te digo que te sientes, cierres los ojos y no hagas nada. ¿Cómo que nada? Así es.

Me gusta que puedas permitirte este espacio para ti, para conectar con las sensaciones, dejar de lado todo lo que no tiene que ver con el momento presente y moverte suave, con calma, conectando con la respiración, como si pudieras volar.

Da rienda suelta a tu niña interior

Me encantan las clases introspectivas, siempre te voy a proponer algo para que revises en ti y que puedas entrar tanto como quieras, pero también me encanta hacer bromas, me río con mucha facilidad y aprovechando que tenemos un columpio, me gusta jugar.

En la vida adulta nos han enseñado a tener a la niña bien escondida, para guardar las apariencias. Pues me encanta que en las clases la saques a jugar, a que se divierta, reconecta también con la diversión y la inocencia de la infancia y gózatelo.

Piensa que las primeras clases van a ser un 50% yoga, 50% pelea con el columpio, así que experimenta con la experiencia.

Estás en un espacio seguro

Otra gran carga que solemos llevar en la vida adulta es la dificultad de expresar emociones o dejarlas salir, porque nos han dicho que está mal visto, y te lo guardas para la intimidad o peor, no lo sacas nunca y se va enquistando y haciendo más y más grande.

En el Yoga y sobretodo el aéreo, que nos ponemos en posturas que normalmente no estamos, todo se mueve, literalmente, se pone boca abajo, física, emocional y energéticamente.

Así que puede ser que durante la práctica tengas algún momento de sensaciones que no esperabas: ganas de llorar, sensación de mareo, nudo en el estómago, conexiones que no sabes explicar… si te pasa, sea lo que sea, déjalo salir.

Estás en un espacio seguro y estoy aquí para sostenerte si lo necesitas. Todas estamos transitando algo, o tenemos temas guardados en el cuerpo de hace tiempo que en algún momento, salen. Permítete liberarlo. Sin expectativas, también puede ser que no sientas nada de esto y siempre sea una sensación placentera.

Siempre 3 respiraciones

Sobretodo cuando estamos en posturas invertidas, es decir, boca abajo, siempre que vayamos a incorporarnos debemos hacer 3 respiraciones para volver a la verticalidad, muy suavemente, sin prisas. Esto nos va a ayudar a no marearnos y a que el cuerpo vaya integrando la postura.

La misma prisa que te comentaba antes, hace que a veces salgas disparada como un cohete hacia arriba (o el miedo, la tensión, el cansancio…) pero hay que hacer un esfuerzo para vivirlo desde la calma y el respeto para evitar sensaciones desagradables.

Teniendo esto presente, seguro que conectas con cada clase y te llevas de cada una lo que necesites. Ya sabes que si tienes cualquier duda, estoy aquí para ti. ¡Nos vemos volando!

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Para la Luna Llena

Las alumnas ya sabéis que soy una lunática y siempre estoy pendiente de en qué fase de la luna estamos, y que cuando hay Luna Llena, toca práctica para honrarla.

Los días cerca de la Luna llena todo tiende a intensificarse, por lo que nos requiere de esfuerzo para la gestión física, emocional, y mental.

Es muy habitual sentirse más hacia los extremos: quizás te sientas con una gran expansión y comunicación, con mucha energía, ganas de hacer cosas, relacionarte, comerte el mundo, líbido alta… ¡¡boom!!

Pero también, igual que se altera la marea, puedes irte hacia la sombra y estar de mal humor, tener discusiones, tomarte las cosas más a la defensiva, tener pesadillas, dolores de cabeza…

Todo está bien y todo es normal, pero si tomas conciencia de cómo te afecta cada luna llena y sabes que este estado no eres completamente tú, que esta energía de la luna te afecta, todo se vuelve más liviano. (Vamos, que estamos todos igual de locos, y mal de muchos, consuelo de tontos :D)

Aquí te dejo algunos tips para que la Luna Llena te traiga cosas buenas:

Cuida tu energía

Puedes practicar pranayama para reconectar contigo. En mi canal de vimeo tienes disponible el Chandra Bheda Pranayama (respiración lunar).

La Luna llena se caracteriza por un aumento del electromagnetismo, y para equilibrarlo, el agua siempre es una buena aliada. Puedes darte un baño en un río, lago o mar. Pero también en tu casa, una ducha consciente de cuerpo entero o inlcuso poner los pies en remojo con sal. También puedes añadir hierbas, flores o aceites esenciales al agua del baño, tales como rosas, infusión de manzanilla o un par de gotas de aceite esencial de lavanda.

Los paseos por la naturaleza también equilibran tu campo electromagnético (sobretodo si vas descalza en contacto directo con la tierra) y permite que tu energía se calme.

Si tienes problemas para dormir, puedes colocar unas gotas de aceite esencial de lavanda sobre tu almohada, o realizar algún pranayama.

Momento genial para reunirte con tu tribu, pero evita espacios donde se aglomere mucha gente.

Aprovecha la energía de la Luna

  • Limpia y magnetiza tus minerales: colocalos en un recipiente de cristal con agua y sal marina y déjalos en un lugar que les pueda dar directamente la luz de la luna. Si es en el exterior, mejor que mejor.
  • Haz agua de luna: rellena con agua potable una botella de cristal y tápala; déjala también en un lugar directa a la luz de la luna. Si puedes, dejala durante toda la noche; cuantas más horas, más potencia.

Cuida tu cuerpo

Independientemente de la fase lunar, cuidar la alimentación siempre es algo que recomiendo. Aprovecha esta energía para introducir nuevos alimentos en tu dieta. Si sientes que te hinchas, toma agua y jugos verdes.

Si menstrúas, toma conciencia de en qué momento de tu ciclo estás para ver cómo te afecta especialmente esta luna. Para conocer más este tema, te invito a leer mi entrada al blog «Somos lunáticas, somos cíclicas».

Durante esta fase se recomienda realizar prácticas y ejercicios físicos suaves. Si practicas Yoga, recomiendan una práctica restaurativa o meditativa para equilibrar esas energías que nos despuntan, volver a nuestro centro y tratar a nuestro cuerpo con calma y armonía.

    Beneficios del Saludo a la Luna

    • Ayuda a canalizar la energía lunar que tiene cualidades refrescantes, relajantes y creativas.
    • Calma el sistema nervioso.
    • Te permite conectar con tu lado femenino.
    • Produce un profundo estiramiento y fortalecimiento de la columna vertebral, los tendones, piernas, brazos y músculos estomacales.
    • Tonifica el cuerpo y te aporta flexibilidad.
    • Aprendes a controlar la respiración atendiendo si inhalas o exhalas en cada asana.
    • Entrenas la coordinación, necesaria para cada asana y la fluidez entre unas y otras.
    • Induce al estado meditativo ya que te relaja y te libera de los pensamientos y sentimientos negativos.
    • Ayuda a descansar mejor.
    empoderamiento, yoga

    Somos lunáticas, somos cíclicas

    Permíteme que empiece diciendo que tu ciclo no debería doler. El cuerpo nos habla y nos indica a través de síntomas a qué debemos prestarle atención. Así funciona también con nuestro ciclo. Si por inercia ya vamos tomando analgésicos y tratando de ocultar y normalizar el dolor, no estamos atendiendo a qué nos está pidiendo, por tanto, el problema seguirá siempre ahí.

    Es lo que nos han enseñado, que nuestro ciclo es doloroso, incapacitante, sucio y desagradable. Pues no, no es así.

    Tu ciclo es limpio, sano y te invita a conectarte con tu cuerpo, no a desconectarte.

    Muchas veces (porque decir siempre quizás es demasiado redundante) los dolores y síntomas físicos vienen de estados emocionales, conscientes o inconscientes y de enfermedades que se han ido normalizando e interiorizando como parte del proceso de ser mujer de generación en generación. Por eso, es importante indagar y ponerle un nombre a ese dolor, si es que lo tienes.

    Por otra parte, por más que queramos que esto cambie y en los últimos años se le está dando mucha visibilidad, el sangrado femenino sigue siendo un tema tabú. Parece que nos cuesta hablar de ello, quizás sólo lo reservamos para nuestro círculo más cercano. Normal, llevamos un lastre ancestral de ocultación del tema que se ha quedado de forma inconsciente en un estado de vergüenza y culpa por algo que es completamente sano y mundano.

    ¿Qué nombre le has puesto a la menstruación?

    El lenguaje puede ser una fuente de crecimiento o todo lo contrario. El cómo nombramos a las cosas queda directamente anclado en nuestro cerebro con una sensación arraigada.

    La tomasa o tomatina, la regla, la Pepa, Juana la colorada, periodo, esos días del mes, el mejillón en salsa, barbaroja, la comunista, la Macarena, la Caperucita, la condenada, estar indispuesta, la indeseada … ¿Reconoces alguno de estos nombres? ¿La llamas así?

    Muchos de ellos vienen con connotación de ocultación, algunos pueden resultarnos divertidos, otros no tanto, relacionando el momento con algo malo y desagradable. Como que por estar sangrando ya vamos a tener una semana de mierda. Me encantaría que compartieras en los comentarios con qué nombre te refieres a la menstruación, en el pasado y en el presente.

    ¿Observas y analizas cómo son tus días de sangrado?

    Cada una lo vive a su manera. Esto también ha pasado factura porqué, a pesar de que no deberíamos sentir dolor per se, sí es normal sentir cierta molestia o malestar suave, pues nuestro cuerpo está trabajando, limpiándose, expulsando… y a eso hay que darle el espacio y la tranquilidad que se merece.

    ¿La vives como una enfermedad? ¿La ninguneas como si no pasara nada? No debería ser ni una ni la otra… Durante la premenstruación y sangrado nos sentimos más cansadas y tenemos esa necesidad de recogernos y poder parar un momentito, y eso es escucharse y atenderse. Respeto completamente a estas mujeres que aunque estén con su luna, se ponen la capa de superwoman y hasta hacen crossfit, pero eso no es lo que está pidiendo el cuerpo.

    De la misma manera que es muy interesante observar y analizar la sangre, desde los días previos cuando puedes empezar a manchar, los primeros días de más abundancia y el resto que empieza a descender. ¿Sabes identificar el color, textura y cantidad en esos días?

    Puedes vivir tu fase menstrual con dolor y negación deseando que pase, o puedes vivirla como una oportunidad de autoexploración para entender mejor de dónde viene tu dolor y por qué.

    Quizás con el método que usas no puedes hacerlo, te recomiendo leer mi post «Cuidando de mi luna» donde te cuento sobre alternativas y realidades de los métodos actuales para la higiene femenina.

    menstruacion consciente

    «Ni todos los ciclos duran 28 días, ni todos los cuerpos son iguales, ni siempre me resulta placentero menstruar, ni siempre puedo permitirme bajar el ritmo. Pero siempre observo los cambios y los disfruto.» Cyclo.

    Si duele, es que hay un problema

    La endometriosis, el síndrome del ovario poliquístico (problema con distintas hormonas y es el exceso de estrógenos lo que provoca la inflamación y por tanto, el dolor), exceso de estrógenos (por el tipo de alimentación que llevamos, al tipo de vida sedentaria y al estar rodeadas de un exceso de toxinas, hace que nuestro sistema hormonal no trabaje como debería).

    Miomas dentro del útero y quistes en el ovario (siempre los protagonistas son los estrógenos y el desequilibrio que generan), tener una infección...

    Espero que si estás leyendo esto y tienes dolor, te animes a seguir investigando, y que si un profesional te dice que tu dolor es normal, vete a otro. Si se te inflama otra parte del cuerpo y te duele, te asustas y vas al médico para saber qué problema tienes… entonces, ¿por qué con esto no?

    Hoy no voy a entrar a hablar de la biodescodificación, pero sí te diré que estos desajustes hormonales pueden venir producidos por estos procesos inconscientes, emociones y traumas escondidos en algún recoveco de nuestro ser que necesitan ser vistos y abrazados.

    En este enlace de Cyclo puedes descargarte gratuitamente una guía del dolor menstrual.

    Las cuatro fases del ciclo según Miranda Gray

    Las fases y arquetipos que pasamos durante nuestro ciclo nos ayudan a comprender que hay procesos inconscientes del proceso que compartimos todas las mujeres, por lo que, tranquila hermana, no estás loca. ¡Somos cíclicas, somos lunáticas!

    Fase dinámica, arquetipo de la doncella: La semana después de la regla se relaciona con la primavera y la luna creciente, con la renovación, con un aumento en nuestra energía física y en nuestras capacidades analíticas, de concentración y de planificación. Es un buen momento para empezar proyectos nuevos, tomar acción, trabajar sola y lograr resultados.

    Fase expresiva, arquetipo de la madre: La semana siguiente, la ovulación, corresponde con la luna llena y el verano y estamos sociables, empáticas y radiantes. Podemos aprovecharla para resolver conflictos, quedar con amigos, familia, citas… y presentar nuestros proyectos o ideas a los demás.

    Fase creativa, arquetipo de la guerrera: Fase premenstrual, quizás con la que más nos tenemos que reconciliar. Relacionada con la luna menguante, encaja con el otoño, cuando empieza a bajar nuestra energía física y notamos la necesidad de ir para dentro, de limpiar y soltar lo que no nos beneficia. El gran reto de esta fase es canalizar nuestra energía hacia cosas concretas para resolver problemas, pero no hacía nosotras o los demás. De una fase que puede ser muy destructiva, la podemos reconducir para ser liberadora, de conexión con nuestro inconsciente e intuición.

    Fase reflexiva, arquetipo de la anciana sabia: se relaciona con la luna nueva, un momento en el que parar, pues nuestro ritmo y energía van bajando hasta que llegamos al invierno, con la menstruación. Momento para ir a lo esencial, priorizar, tomar más tiempo para descansar y simplemente estar. Es el final de un ciclo, un momento para parar, evaluar y conectar con lo que realmente es importante para nosotras.

    Cuanto más conozcamos y respetemos nuestra naturaleza cíclica, más provecho y beneficio le sacaremos a nuestra energía y estaremos en mayor presencia y sintonía con nuestro cuerpo.

    Mientras tanto, esto es para ti

    Los procesos de autoconocimiento y sanación requieren de tiempo, de un mes a otro no vas a sanarte y tener una menstruación indolora y maravillosa, pero el primer paso siempre es tomar conciencia del problema y luego ponerle el tiempo y energía que se merece, pues es tu cuerpo.

    De momento, me encantaría aportar mi granito de arena en tu proceso de autoconocimiento regalándote este diagrama o calendario lunar creado por mí para que puedas empezar tu proceso.

    Y además…

    ¡¡Vamos, que me he venido arriba con el tema!! Me encanta, para mí fue un gran descubrimiento y por eso quiero, mientras vas poniendo atención en tu proceso, regalarte este vídeo con una secuencia de Yoga pensada especialmente para el dolor menstrual, para que puedas practicar desde tu cama durante tu sangrado y sentir alivio. Así lo he grabado, en la cama y en pijama.

    Espero que te sea útil y lo disfrutes. Ya sabes que me tienes a tu disposición para comentar cualquier duda, aprendizaje, anécdota o lo que sientas.

    buda
    yoga

    Las actitudes del yoga: más allá del «postureo»

    Cuánta información a nuestra disposición para el yoga. Qué fácil comprar ropa, esterilla y tacos para practicar.
    Vale, lo tengo todo, y ahora, ¡a ponerme el pie en la nuca para hacerme la foto! ¿No?

    Pues evidentemente, no. Muchas personas cuando les hablas del yoga te dicen cosas como «yo no soy flexible para hacer yoga», «ui, eso no, que me pongo nervios@/haré el ridículo» o «creo que es para jóvenes/mujeres/delgad@s».

    ¿Te sientes identificada con alguna de estas frases? En ese caso, este post te va a venir bien.

    Las redes sociales se han llenado de gente con cuerpos perfectos megaesveltos y vestidos con mallas push-up haciendo asanas (posturas) de yoga imposibles. Esto ha sido muy bueno para que más personas conozcan el yoga, pero también ha sido una mala publicidad por este mismo «postureo del postureo» que nos hace creer que el yoga es eso y sólo lo practica quien tiene cierta condición física.
    Y ahora, respondemos a las frases habituales:

    ¿Puedo practicar yoga si no soy flexible?

    ¡Evidentemente! Y además, te vendrá de maravilla para ganar esa flexibilidad que te falta, aparte del resto de beneficios que tiene la práctica.

    ¿El yoga es muy tranquilo?

    Puede serlo y puede no serlo. En general, se tiene la idea de que el yoga es estar sentadito y respirando. Y sí, hacemos eso, ¡pero, no sólo! activamos toooodo el cuerpo, y depende del estilo de yoga que elijas, vas a sudar más que en una clase de cardio cualquiera. Además, me atrevo a decirte que si eres una persona nerviosa y el estar sentado y respirando es lo que se te resiste… ¡es porqué es lo que más necesitas!

    ¿El yoga es para jóvenes/delgadas/mujeres?

    Sí, y también para todo lo contrario. El yoga es para todos los cuerpos y para todas las edades. Mientras tengas un cuerpo y puedas respirar, puedes hacer yoga.

    ¿Te cuento un poco más?

    Patanjali fue un yogui que vivió entre el 500 y 200 aC en la India que, además de ser conocido por los Yoga Sutras (que explicaré en otro post), se le reconoce por los Ashtanga Yoga: las 8 etapas o peldaños.

    Y es que como decía, el objetivo del yoga no es volvernos tan flexibles como para llegar a una postura en concreto, sino lo que aprendemos durante el camino y la práctica; que evidentemente tiene muchos beneficios a nivel físico, pero también a nivel mental y conductual.

    LOS 8 PASOS DEL YOGA

    Según Patañjali, con la práctica debemos ir pasando por estas etapas para llegar a la libertad, entendiendo el Yoga como un «estado», no unas posturas.

    Empezamos con el trabajo con el exterior o Bahiranga Sadhana, que se compone de:

    1. Yama: Se traduce como respeto hacia los demás, las actitudes hacia la sociedad y el mundo. Los yamas son:

    * Ahimsa (no violencia): hacia los demás y hacia una misma, con amor y con compasión.
    * Satya (decir la verdad): se auténtica, sin excusas ni representaciones. Veracidad y coherencia en pensamientos, palabras y acciones.
    * Asteya (no robar): desea lo sencillo y lo natural. No te aproveches ni apropies de los demás, ideas, proyectos, energía, tiempo, ni cosas materiales.
    * Brahmacharya (moderación): se dueña de tus sentidos, sin excesos, en equilibrio.
    * Aparigraha (no atesorar): conténtate con lo que tienes para vivir, sin acumular, con modestia y sencillez.

    2. Niyama: Actitudes y conductas hacia el interior. Los Niyamas son:

    * Saucha (Pureza): purificación y limpieza interior y exterior; de la mente, acciones, palabras, cuerpo, corazón y entorno.
    * Santosha (Contentamiento): aprecia y agradece lo que tienes, esto te generará felicidad y menos insatisfacción.
    * Tapas (Esfuerzo consciente): autodisciplina, austeridad, entusiasmo, fuego interior para conseguir lo que te propongas.
    * Svaddhyaya (Autobservación): conócete a ti misma, medita, observa, comprende tu naturaleza interior.
    * Ishvara Pranidhana (Devoción al infinito): llámalo Universo, Energía, Dios, o X.

    3. Asana: Son los cimientos del yoga. Significa «estar posicionado así» y son las posturas físicas que componen la práctica. Es necesario que cuando estés en el asana te sientas firme y confortable, con respiración consciente, inmovilidad física y mental, consciencia corporal y sentido de respeto por tu cuerpo: tu templo.

    La práctica del asana te lleva a la autobsevación tanto a nivel físico como mental para ir transformando la consciencia y eliminar comportamientos y automatismos psicofísicos. ¿Cómo? Con práctica, perseverancia y paciencia.

    ¿Cómo lo llevas hasta aquí? ¿Te resuena alguna cosa? ¡Continuemos!

    Antaranga Sadhana o el trabajo con el interior

    4. Pranayama: La regulación de la respiración para actuar sobre la mente y acumular poder energético. Existen diferentes fases respiratorias: Inspiración (puraka), retención al lleno (antara kumbhaka), exhalación (rechaka) y retención al vacío (bahia kumbhaka). También hay varios tipos de Pranayama para enfocar la energía hacia un objetivo más específico.

    5. Pratyahara: Significa «absorción de los sentidos». Durante la práctica, nuestros 5 sentidos siguen funcionando pero los dirigimos hacia el interior y evitamos reaccionar a lo que percibamos del exterior. ¿Parece difícil, verdad?

    Y vamos terminando con Antarama Sadhana o el trabajo con el alma, mucho más hacia el interior.

    6. Dharana: Concentración o fijar la mente en un solo objeto, interno o externo, para llegar a un estado meditativo. Todo lo que te pasa durante la meditación lo puedes trasladar al día a día, observando cómo te influyen los estímulos exteriores y cómo reaccionas a ellos.

    7. Dhyana: Es el flujo ininterrumpido de la conciencia, o como lo conocemos comúnmente, meditación. El no pensamiento, no concentración y comprensión inmediata. La meditación no es una técnica o ejercicio, sino un estado mental de silencio y quietud. Es ese lugar donde podemos ir más allá del tiempo y el espacio, sin condiciones ni limitaciones, permitiendo conectar con las verdades del Universo. Igual que en el asana, la meditación requiere práctica, paciencia y perseverancia.

    8. Samadhi: Es la iluminación, la unión absoluta, la culminación de los siete pasos previos. Trasciende de la meditación y va más allá del principio y del fin, es un estado de meditación permanente, de liberación absoluta.

    ¿Entonces, qué busca el yoga?

    Resumiendo, el objetivo del yoga es encontrarte con tu Maestro Interior, con tu verdad. Usamos el yoga con todas sus técnicas para el cuerpo, la mente y la respiración para conocer esa verdad y vivir nuestra vida desde el corazón y desde un estado de presencia.

    «El yogui es un guerrero que contra lo único que lucha son sus propias debilidades»

    Por tanto, si estás pensando en iniciarte en yoga pero tenías resistencias por tu conocimiento del postureo, te animo a que lo pruebes y dejes a un lado esos pensamientos e ideas limitantes.

    Y si ya eres practicante de yoga, te invito a que revises los 8 pasos y sigas integrando los conceptos en tu práctica y en tu día a día, para ir convirtiéndote en este verdadero yogui o yoguini.