empoderamiento, yoga

Somos lunáticas, somos cíclicas

Permíteme que empiece diciendo que tu ciclo no debería doler. El cuerpo nos habla y nos indica a través de síntomas a qué debemos prestarle atención. Así funciona también con nuestro ciclo. Si por inercia ya vamos tomando analgésicos y tratando de ocultar y normalizar el dolor, no estamos atendiendo a qué nos está pidiendo, por tanto, el problema seguirá siempre ahí.

Es lo que nos han enseñado, que nuestro ciclo es doloroso, incapacitante, sucio y desagradable. Pues no, no es así.

Tu ciclo es limpio, sano y te invita a conectarte con tu cuerpo, no a desconectarte.

Muchas veces (porque decir siempre quizás es demasiado redundante) los dolores y síntomas físicos vienen de estados emocionales, conscientes o inconscientes y de enfermedades que se han ido normalizando e interiorizando como parte del proceso de ser mujer de generación en generación. Por eso, es importante indagar y ponerle un nombre a ese dolor, si es que lo tienes.

Por otra parte, por más que queramos que esto cambie y en los últimos años se le está dando mucha visibilidad, el sangrado femenino sigue siendo un tema tabú. Parece que nos cuesta hablar de ello, quizás sólo lo reservamos para nuestro círculo más cercano. Normal, llevamos un lastre ancestral de ocultación del tema que se ha quedado de forma inconsciente en un estado de vergüenza y culpa por algo que es completamente sano y mundano.

¿Qué nombre le has puesto a la menstruación?

El lenguaje puede ser una fuente de crecimiento o todo lo contrario. El cómo nombramos a las cosas queda directamente anclado en nuestro cerebro con una sensación arraigada.

La tomasa o tomatina, la regla, la Pepa, Juana la colorada, periodo, esos días del mes, el mejillón en salsa, barbaroja, la comunista, la Macarena, la Caperucita, la condenada, estar indispuesta, la indeseada … ¿Reconoces alguno de estos nombres? ¿La llamas así?

Muchos de ellos vienen con connotación de ocultación, algunos pueden resultarnos divertidos, otros no tanto, relacionando el momento con algo malo y desagradable. Como que por estar sangrando ya vamos a tener una semana de mierda. Me encantaría que compartieras en los comentarios con qué nombre te refieres a la menstruación, en el pasado y en el presente.

¿Observas y analizas cómo son tus días de sangrado?

Cada una lo vive a su manera. Esto también ha pasado factura porqué, a pesar de que no deberíamos sentir dolor per se, sí es normal sentir cierta molestia o malestar suave, pues nuestro cuerpo está trabajando, limpiándose, expulsando… y a eso hay que darle el espacio y la tranquilidad que se merece.

¿La vives como una enfermedad? ¿La ninguneas como si no pasara nada? No debería ser ni una ni la otra… Durante la premenstruación y sangrado nos sentimos más cansadas y tenemos esa necesidad de recogernos y poder parar un momentito, y eso es escucharse y atenderse. Respeto completamente a estas mujeres que aunque estén con su luna, se ponen la capa de superwoman y hasta hacen crossfit, pero eso no es lo que está pidiendo el cuerpo.

De la misma manera que es muy interesante observar y analizar la sangre, desde los días previos cuando puedes empezar a manchar, los primeros días de más abundancia y el resto que empieza a descender. ¿Sabes identificar el color, textura y cantidad en esos días?

Puedes vivir tu fase menstrual con dolor y negación deseando que pase, o puedes vivirla como una oportunidad de autoexploración para entender mejor de dónde viene tu dolor y por qué.

Quizás con el método que usas no puedes hacerlo, te recomiendo leer mi post «Cuidando de mi luna» donde te cuento sobre alternativas y realidades de los métodos actuales para la higiene femenina.

menstruacion consciente

«Ni todos los ciclos duran 28 días, ni todos los cuerpos son iguales, ni siempre me resulta placentero menstruar, ni siempre puedo permitirme bajar el ritmo. Pero siempre observo los cambios y los disfruto.» Cyclo.

Si duele, es que hay un problema

La endometriosis, el síndrome del ovario poliquístico (problema con distintas hormonas y es el exceso de estrógenos lo que provoca la inflamación y por tanto, el dolor), exceso de estrógenos (por el tipo de alimentación que llevamos, al tipo de vida sedentaria y al estar rodeadas de un exceso de toxinas, hace que nuestro sistema hormonal no trabaje como debería).

Miomas dentro del útero y quistes en el ovario (siempre los protagonistas son los estrógenos y el desequilibrio que generan), tener una infección...

Espero que si estás leyendo esto y tienes dolor, te animes a seguir investigando, y que si un profesional te dice que tu dolor es normal, vete a otro. Si se te inflama otra parte del cuerpo y te duele, te asustas y vas al médico para saber qué problema tienes… entonces, ¿por qué con esto no?

Hoy no voy a entrar a hablar de la biodescodificación, pero sí te diré que estos desajustes hormonales pueden venir producidos por estos procesos inconscientes, emociones y traumas escondidos en algún recoveco de nuestro ser que necesitan ser vistos y abrazados.

En este enlace de Cyclo puedes descargarte gratuitamente una guía del dolor menstrual.

Las cuatro fases del ciclo según Miranda Gray

Las fases y arquetipos que pasamos durante nuestro ciclo nos ayudan a comprender que hay procesos inconscientes del proceso que compartimos todas las mujeres, por lo que, tranquila hermana, no estás loca. ¡Somos cíclicas, somos lunáticas!

Fase dinámica, arquetipo de la doncella: La semana después de la regla se relaciona con la primavera y la luna creciente, con la renovación, con un aumento en nuestra energía física y en nuestras capacidades analíticas, de concentración y de planificación. Es un buen momento para empezar proyectos nuevos, tomar acción, trabajar sola y lograr resultados.

Fase expresiva, arquetipo de la madre: La semana siguiente, la ovulación, corresponde con la luna llena y el verano y estamos sociables, empáticas y radiantes. Podemos aprovecharla para resolver conflictos, quedar con amigos, familia, citas… y presentar nuestros proyectos o ideas a los demás.

Fase creativa, arquetipo de la guerrera: Fase premenstrual, quizás con la que más nos tenemos que reconciliar. Relacionada con la luna menguante, encaja con el otoño, cuando empieza a bajar nuestra energía física y notamos la necesidad de ir para dentro, de limpiar y soltar lo que no nos beneficia. El gran reto de esta fase es canalizar nuestra energía hacia cosas concretas para resolver problemas, pero no hacía nosotras o los demás. De una fase que puede ser muy destructiva, la podemos reconducir para ser liberadora, de conexión con nuestro inconsciente e intuición.

Fase reflexiva, arquetipo de la anciana sabia: se relaciona con la luna nueva, un momento en el que parar, pues nuestro ritmo y energía van bajando hasta que llegamos al invierno, con la menstruación. Momento para ir a lo esencial, priorizar, tomar más tiempo para descansar y simplemente estar. Es el final de un ciclo, un momento para parar, evaluar y conectar con lo que realmente es importante para nosotras.

Cuanto más conozcamos y respetemos nuestra naturaleza cíclica, más provecho y beneficio le sacaremos a nuestra energía y estaremos en mayor presencia y sintonía con nuestro cuerpo.

Mientras tanto, esto es para ti

Los procesos de autoconocimiento y sanación requieren de tiempo, de un mes a otro no vas a sanarte y tener una menstruación indolora y maravillosa, pero el primer paso siempre es tomar conciencia del problema y luego ponerle el tiempo y energía que se merece, pues es tu cuerpo.

De momento, me encantaría aportar mi granito de arena en tu proceso de autoconocimiento regalándote este diagrama o calendario lunar creado por mí para que puedas empezar tu proceso.

Y además…

¡¡Vamos, que me he venido arriba con el tema!! Me encanta, para mí fue un gran descubrimiento y por eso quiero, mientras vas poniendo atención en tu proceso, regalarte este vídeo con una secuencia de Yoga pensada especialmente para el dolor menstrual, para que puedas practicar desde tu cama durante tu sangrado y sentir alivio. Así lo he grabado, en la cama y en pijama.

Espero que te sea útil y lo disfrutes. Ya sabes que me tienes a tu disposición para comentar cualquier duda, aprendizaje, anécdota o lo que sientas.

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empoderamiento

Cuidando de mi Luna

El mundo de las soluciones para nuestro sangrado ha sido una revolución de un tiempo a esta parte. En menos de 50 años, el tema de la regla ha pasado de ser un tabú a ver chicas felices y saltarinas en los anuncios de compresas y tampones en la televisión. Gracias a ello, disponemos de muchas opciones para poder controlar nuestra naturaleza que viene a saludarnos más o menos, dependiendo de cada mujer, cada 28 días.

Y tú mujer, que estás leyendo esto, ¿qué método usas?

Se estima que una mujer tiene entre 500 y 520 ciclos menstruales y usamos unos 18 tampones o compresas en cada uno. ¿Te atreves a calcular? cerca de 234 tampones o compresas al año, entre 9.000 y 9.360 a lo largo de toda nuestra vida fértil… unos 6 kg de residuos al año por mujer, aproximadamente. ¿Qué te parece? Súmale todos los plastiquitos con los que vienen envueltos también, claro está. 

En España somos más de 13 millones de mujeres con nuestras lunas, que supone unas 234 millones de compresas y tampones al mes. ¿Calculamos un poco más? Esto en un año supone unas 2.930 millones, sólo en nuestro país. Estos residuos tardan más de 300 años en degradarse. Y sí, la problemática con el plástico y los residuos la tenemos a la orden del día pero, ¿te has parado a pensar el impacto que supone la creación de estos productos, como la tala de árboles?

Si no estás tan involucrada con el medio ambiente y no te convence el discurso ecológico, no pasa nada, tengo más información para ti. 

Como todos los productos, los fabricantes de Tampax tuvieron que publicar los componentes de sus tampones: algodón, rayón (una fibra artificial hecha a base de celulosa) y poliéster o polipropileno. El algodón y el rayón son campos de proliferación bacteriana.

Las compresas y tampones utilizan productos sintéticos y químicos, agentes aglutinantes, plásticos, tensioactivos, resinas y fragancias, así como cloro y lejías en su blanqueado. ¿Quieres todo esto dentro de ti? En el blanqueado con cloro o lejías del proceso de fabricación se generan dioxinas, que contaminan el medio ambiente y se almacenan en nuestras células adiposas.

Ahora bien, ¿qué pasa con estos maravillosos métodos que existen de hace tanto tiempo y nunca aparecen en los anuncios?

Desde pequeñas nos enseñan a usar compresas y tampones durante los días que tenemos la menstruación pero nadie nos enseña a tener una menstruación más sostenible y consciente. Así que esto dependía de cada una de nosotras, de la curiosidad, de lo que nos permitiéramos romper el tabú.

Ahora, tú decides. Puedes usar compresas de día, de noche, con alas o sin ellas, tampones con aplicador o sin él o puedes vivir tu menstruación de una forma más consciente y saludable contigo misma y con el planeta.

La copa menstrual, la alternativa

Esto es precisamente lo que te permite la copa menstrual. Una alternativa ecológica y saludable a los productos de higiene femenina desechables. Imagínate cuántos residuos le ahorras al planeta usando una copa menstrual. Ahorrarás aproximadamente 3.500 compresas y tampones durante la vida útil de tu copa menstrual que además, si la cuidas bien, puede durarte hasta diez años.

naturcup.com

La copa menstrual es este recipiente hecho de silicona hipoalergénica que se introduce dentro del canal vaginal durante el sangrado, creando vacío tirando suavemente hacia abajo una vez introducida para evitar pérdidas.

Existen diferentes tallas par ajustarse a tu edad, tu canal y la abundancia del sangrado. Con la copa conocerás realmente cómo es tu ciclo y la cantidad real de sangrado que tienes, su consistencia y color; empoderándote así con tu luna. Se puede usar durante la noche, puedes llevarla sin mancharte durante más tiempo que las compresas o tampones y al no absorver el flujo no reseca, por lo que puedes colocarla cuando empiezas a notar los primeros síntomas y cuando sientas que ya finalizas pero aún podrías manchar. Es muy fácil de usar, al principio sólo debes tener un poco de paciencia y práctica para colocarla y retirarla. Después, no podrás vivir sin ella.

Tiene unos cuidados muy sencillos: se debe aclarar con agua, preferiblemente sin jabones químicos, después de retirarla. Una vez terminado el ciclo, se esteriliza. Existen varias opciones, pero la más recomendada es ponerla en un recipiente con agua hirviendo (se le puede añadir bicarbonato). Una vez seca, se recomienda guardarla en una bolsa de algodón. Ahora mismo, hay muchas marcas y tipos, el mercado ha ido creciendo y hay copas para todos los gustos. Algunas incluso como la marca Naturcup además te permite probarla y si no es tu talla, te facilitan su cambio.

Otra página que recomiendo si quieres saber más sobre el tema, es Cyclo, donde también puedes comprar sus productos de alta calidad.

Las compresas y salvaslips de tela

Otro indispensable para una menstruación consciente y sostenible son las compresas y salvaslips de tela. Disponibles en diferentes formatos de tamaño y absorción, resultan un elemento o complemento clave sobretodo para los días de sangrado; respetando tu piel.

http://www.ecofemme.org

Creadas con algodón ecológico, hipoalergénicas y transpirables, son muy fáciles de usar, colocándose igual que las compresas y salvaslips convencionales y se ajustan por debajo de las braguitas con clics o velcros. Sólo requieren un lavado después de su uso, preferiblemente a mano, con agua fría y jabón neutro y dejarlos secar a la luz o al sol y estarán listos para volver a usarse.

Se pueden doblar en sí mismas en un pequeño y cómodo paquetito. Tienen una vida aproximada de 3 años.

Bragas menstruales

¿Las conocéis? Empieza a surgir esta opción, que aún no he probado personalmente, que consisten en bragas preparadas para la menstruación sin necesidad de añadir compresas o salvaslips. Disponibles en diferentes tallas y catalogadas según la absorción que cada mujer necesite, están pensadas para el uso diario para mujeres que tengan flujo abundante durante los sangrados e incluso para pérdidas de orina. No puedo recomendar ninguna marca aún. Si estás leyendo esto y las has probado o las usas habitualmente, ¿me recomendarías alguna?.

Las esponjas marinas menstruales

¿Conocíais este sistema? Método más desconocido pero aún el preferido de muchas mujeres, las esponjas naturales son un método más para el control de nuestro sangrado. Consiste en introducir la esponja en el canal vaginal, la cual se encarga de absorver la sangre y se retira para aclarar con agua fría, se escurre y se vuelve a introducir. Tienen una vida aproximada de 6 meses y después se pueden compostar ya que son orgánicas.

Pueden no ser la mejor opción para personas vegetarianas o veganas, ya que las esponjas, por más que su apariencia parezca sintética, son animales acuáticos coloniales (tranquilas chicas, no tienen sistema nervioso ni células nerviosas diferenciadas).

Es la opción que eligen aquellas mujeres que no se sienten cómodas con la copa; pero hay que tener en cuenta que tienen menos absorción que ésta y que los tampones químicos. Por tanto, si tienes un sangrado abundante, deberás limpiarla con frecuencia y probablemente necesitarás usar un complemento como salvaslips de tela o bragas menstruales.

Para esterilizarla después de su uso, se deja en remojo toda una noche con agua y bicarbonato o vinagre. Una vez seca, se recomienda guardarla en una bolsa de algodón. Es una opción muy útil para poder mantener relaciones sexuales durante nuestros días de sangrado si nos incomoda la aparición de la sangre en nuestros encuentros.

Existen esponjas en el mercado que no son naturales, pero no las recomendamos, ya que volvemos a productos sintéticos de un solo uso que generan residuos; por tanto no son ecológicos ni para el medio ambiente, ni tu cuerpo, ni tu economía.

Free bleeding

Recientemente se ha dado voz a un movimiento conocido como “Free bleeding” o sangrado libre; pero ya hace mucho tiempo que existe. ¿Has oído hablar de él? Como su nombre bien indica, este método consiste en dejar que la sangre caiga libremente sin poner protección alguna.

Seguro que te ha pasado alguna vez o simplemente tienes miedo o vergüenza atroz aque pase: levantarte de la silla y ver que vas toda manchada. ¿Es así? ¿Por qué esa obsesión? ¿Alguna vez nos hemos permitido sangrar sin ir corriendo a pedir un tampón o compresa o que alguna mujer directamente te lo ofrezca? ¿Llevas siempre tu copa menstrual o salvaslip en el bolso, no vaya a ser? ¿Seguimos teniendo tantos tabúes con la regla? Pues mira, sí.

Pero por suerte vamos cambiando y empoderándonos con nuestro sangrado. Debemos empezar nosotras, las mujeres, con la normalización de nuestro ciclo y nuestro período de sangrado, darle visibilidad y dejar de ocultarlo. Muéstralo, habla sobre ello.

El free bleeding defiende el entreno del suelo pélvico para poder controlar la caída de sangre y así poder vaciar en un baño cuando nosotras decidamos. Si quieres ponerlo en práctica puedes empezar a realizar ejercicios kegel (con o sin bolas chinas o minerales, esto daría para otra entrada), hipopresivos, yoga, fisioterápia de suelo pélvico… e ir fortaleciendo la musculatura, que siempre es un logro para cualquier mujer. Así algún día, no hace falta de camino al trabajo, pero que estés tranquila en casa y tengas curiosidad, puedes empezar a probar y ver cómo te sientes con esta práctica.

buda
yoga

Las actitudes del yoga: más allá del «postureo»

Cuánta información a nuestra disposición para el yoga. Qué fácil comprar ropa, esterilla y tacos para practicar.
Vale, lo tengo todo, y ahora, ¡a ponerme el pie en la nuca para hacerme la foto! ¿No?

Pues evidentemente, no. Muchas personas cuando les hablas del yoga te dicen cosas como «yo no soy flexible para hacer yoga», «ui, eso no, que me pongo nervios@/haré el ridículo» o «creo que es para jóvenes/mujeres/delgad@s».

¿Te sientes identificada con alguna de estas frases? En ese caso, este post te va a venir bien.

Las redes sociales se han llenado de gente con cuerpos perfectos megaesveltos y vestidos con mallas push-up haciendo asanas (posturas) de yoga imposibles. Esto ha sido muy bueno para que más personas conozcan el yoga, pero también ha sido una mala publicidad por este mismo «postureo del postureo» que nos hace creer que el yoga es eso y sólo lo practica quien tiene cierta condición física.
Y ahora, respondemos a las frases habituales:

¿Puedo practicar yoga si no soy flexible?

¡Evidentemente! Y además, te vendrá de maravilla para ganar esa flexibilidad que te falta, aparte del resto de beneficios que tiene la práctica.

¿El yoga es muy tranquilo?

Puede serlo y puede no serlo. En general, se tiene la idea de que el yoga es estar sentadito y respirando. Y sí, hacemos eso, ¡pero, no sólo! activamos toooodo el cuerpo, y depende del estilo de yoga que elijas, vas a sudar más que en una clase de cardio cualquiera. Además, me atrevo a decirte que si eres una persona nerviosa y el estar sentado y respirando es lo que se te resiste… ¡es porqué es lo que más necesitas!

¿El yoga es para jóvenes/delgadas/mujeres?

Sí, y también para todo lo contrario. El yoga es para todos los cuerpos y para todas las edades. Mientras tengas un cuerpo y puedas respirar, puedes hacer yoga.

¿Te cuento un poco más?

Patanjali fue un yogui que vivió entre el 500 y 200 aC en la India que, además de ser conocido por los Yoga Sutras (que explicaré en otro post), se le reconoce por los Ashtanga Yoga: las 8 etapas o peldaños.

Y es que como decía, el objetivo del yoga no es volvernos tan flexibles como para llegar a una postura en concreto, sino lo que aprendemos durante el camino y la práctica; que evidentemente tiene muchos beneficios a nivel físico, pero también a nivel mental y conductual.

LOS 8 PASOS DEL YOGA

Según Patañjali, con la práctica debemos ir pasando por estas etapas para llegar a la libertad, entendiendo el Yoga como un «estado», no unas posturas.

Empezamos con el trabajo con el exterior o Bahiranga Sadhana, que se compone de:

1. Yama: Se traduce como respeto hacia los demás, las actitudes hacia la sociedad y el mundo. Los yamas son:

* Ahimsa (no violencia): hacia los demás y hacia una misma, con amor y con compasión.
* Satya (decir la verdad): se auténtica, sin excusas ni representaciones. Veracidad y coherencia en pensamientos, palabras y acciones.
* Asteya (no robar): desea lo sencillo y lo natural. No te aproveches ni apropies de los demás, ideas, proyectos, energía, tiempo, ni cosas materiales.
* Brahmacharya (moderación): se dueña de tus sentidos, sin excesos, en equilibrio.
* Aparigraha (no atesorar): conténtate con lo que tienes para vivir, sin acumular, con modestia y sencillez.

2. Niyama: Actitudes y conductas hacia el interior. Los Niyamas son:

* Saucha (Pureza): purificación y limpieza interior y exterior; de la mente, acciones, palabras, cuerpo, corazón y entorno.
* Santosha (Contentamiento): aprecia y agradece lo que tienes, esto te generará felicidad y menos insatisfacción.
* Tapas (Esfuerzo consciente): autodisciplina, austeridad, entusiasmo, fuego interior para conseguir lo que te propongas.
* Svaddhyaya (Autobservación): conócete a ti misma, medita, observa, comprende tu naturaleza interior.
* Ishvara Pranidhana (Devoción al infinito): llámalo Universo, Energía, Dios, o X.

3. Asana: Son los cimientos del yoga. Significa «estar posicionado así» y son las posturas físicas que componen la práctica. Es necesario que cuando estés en el asana te sientas firme y confortable, con respiración consciente, inmovilidad física y mental, consciencia corporal y sentido de respeto por tu cuerpo: tu templo.

La práctica del asana te lleva a la autobsevación tanto a nivel físico como mental para ir transformando la consciencia y eliminar comportamientos y automatismos psicofísicos. ¿Cómo? Con práctica, perseverancia y paciencia.

¿Cómo lo llevas hasta aquí? ¿Te resuena alguna cosa? ¡Continuemos!

Antaranga Sadhana o el trabajo con el interior

4. Pranayama: La regulación de la respiración para actuar sobre la mente y acumular poder energético. Existen diferentes fases respiratorias: Inspiración (puraka), retención al lleno (antara kumbhaka), exhalación (rechaka) y retención al vacío (bahia kumbhaka). También hay varios tipos de Pranayama para enfocar la energía hacia un objetivo más específico.

5. Pratyahara: Significa «absorción de los sentidos». Durante la práctica, nuestros 5 sentidos siguen funcionando pero los dirigimos hacia el interior y evitamos reaccionar a lo que percibamos del exterior. ¿Parece difícil, verdad?

Y vamos terminando con Antarama Sadhana o el trabajo con el alma, mucho más hacia el interior.

6. Dharana: Concentración o fijar la mente en un solo objeto, interno o externo, para llegar a un estado meditativo. Todo lo que te pasa durante la meditación lo puedes trasladar al día a día, observando cómo te influyen los estímulos exteriores y cómo reaccionas a ellos.

7. Dhyana: Es el flujo ininterrumpido de la conciencia, o como lo conocemos comúnmente, meditación. El no pensamiento, no concentración y comprensión inmediata. La meditación no es una técnica o ejercicio, sino un estado mental de silencio y quietud. Es ese lugar donde podemos ir más allá del tiempo y el espacio, sin condiciones ni limitaciones, permitiendo conectar con las verdades del Universo. Igual que en el asana, la meditación requiere práctica, paciencia y perseverancia.

8. Samadhi: Es la iluminación, la unión absoluta, la culminación de los siete pasos previos. Trasciende de la meditación y va más allá del principio y del fin, es un estado de meditación permanente, de liberación absoluta.

¿Entonces, qué busca el yoga?

Resumiendo, el objetivo del yoga es encontrarte con tu Maestro Interior, con tu verdad. Usamos el yoga con todas sus técnicas para el cuerpo, la mente y la respiración para conocer esa verdad y vivir nuestra vida desde el corazón y desde un estado de presencia.

«El yogui es un guerrero que contra lo único que lucha son sus propias debilidades»

Por tanto, si estás pensando en iniciarte en yoga pero tenías resistencias por tu conocimiento del postureo, te animo a que lo pruebes y dejes a un lado esos pensamientos e ideas limitantes.

Y si ya eres practicante de yoga, te invito a que revises los 8 pasos y sigas integrando los conceptos en tu práctica y en tu día a día, para ir convirtiéndote en este verdadero yogui o yoguini.

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La magia del Mandala

¿Qué es un mandala?

Mandala significa círculo o centro y es un símbolo espiritual asociado al hinduismo y budismo. En la India se empezó a usar como elemento para la meditación, aunque el proceso más importante recae en la creación. Crear o pintar mandalas es una técnica que se usa cada día más. Su diseño es libre y su significado dependerá de sus formas y colores. Es una terapia artística de atención plena.

El círculo ha sido la primera forma que materializamos los humanos, tanto en pinturas como en construcciones para expresar la conexión con lo divino y con la naturaleza misma. ¿Te suena el Stonehenge? Este misterioso circulo megalítico de piedras de finales del neolítico. Y es que, si prestamos atención, podemos ver mandalas en muchas partes: visualiza una flor, una tela de araña, la espiral de una caracola, una galaxia de estrellas…

Es sorprendente descubrir como muchas culturas alrededor del mundo han representado ideas similares con diagramas simbólicos, a pesar de la enorme distancia entre ellas.

https://www.mandalaweb.com/

En la India han usado el mandala como símbolo de sus rituales religiosos en hinduismo y budismo, así como meditativos. A través de una serie de círculos inscritos después en un cuadrado, el mandala representa las distintas divinidades o al cosmos en sí mismo.

El círculo es la mejor expresión de un ciclo y es que, todo en esta vida, es cíclico. Igual que en un mandala, la existencia nos enseña estos ciclos. las estaciones, el ciclo en la mujer, ciclo de la vida en general, todo gira. Gira la tierra sobre sí misma y alrededor del sol, gira la luna con su ciclo alrededor de la tierra.

Pero como bien sabemos, la vida no es siempre un círculo perfecto y en él, nos movemos concéntricamente, linealmente, a veces en espiral, a veces en zig-zag… también nos movemos de un color a otro, en sus tonalidades, gamas, potencias… y eso es todo lo que puedes ver cuando creas un mandala.

Los colores tienen una forma especial de afectar la forma en que vemos, pensamos y sentimos las cosas. Así, cuando observamos la mandala, creados con esa  gran variedad de colores en su composición, también nos estarán afectando internamente en nuestra manera de ver y sentir las cosas.

¿Te has relajado alguna vez mirando los colores anaranjados y violetas de un atardecer? Pues así mismo actúa el mandala, ya que sus colores nos pueden regalar esa paz tan especial.

¿Cómo se realiza el mandala?

La respuesta a esto sería: como cada cual quiera. Un mandala se puede crear como algo espiritual, artístico o como terapia. El mandala no busca como finalidad la presencia estética, sino hallar la armonía entre obra y artista. “Lo que importa es el proceso, no el resultado”

¿Quién puede hacer mandalas?

Cualquier persona. No se requiere de experiencia previa ni de conocimientos de dibujo o pintura. “Yo no se pintar” “nunca se me ha dado bien dibujar” “no tengo imaginación para estas cosas” ¿Te sientes identificad@ con alguna de estas frases? Buda dijo: si uno queda atrapado en una idea pensando que es cierta, pierde la oportunidad de conocer la verdad.

¿Cuáles son los beneficios?

Como cualquier tipo de expresión artística, la creación de mandalas tiene varios beneficios:

* Reduce el estrés y la ansiedad,
* Aumenta concentración y atención
* Potencia la creatividad y resolución de problemas,
* Facilita la comunicación, expresión y autoconfianza
* Es satisfactorio y divertido.

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¡Me encanta organizar estos encuentros! Son una gran oportunidad para explorar la creatividad y mirarse un poquito por dentro. En los grupos siempre se genera una energía maravillosa para luego abrir diálogo y compartirse. Ponte en contacto conmigo y cuéntame todos los detalles.

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