espiritualidad

Las 7 Leyes Universales

Igual que existen leyes físicas que experimentamos en el plano más terrenal y sensorial, también hay leyes universales que afectan mental, emocional y espiritualmente. Conocerlas y revisar los efectos que tienen en nuestra vida nos ayudará a generar la realidad que queremos.

Ley del Mentalismo.

Somos lo que pensamos, la mente domina sobre la materia. Todo lo que vemos en el exterior es un reflejo del interior, somos nuestra propia proyección.

Aquello que ocupe espacio en tu pensamiento es lo que vas a encontar en tu día a día. Si te levantas pensando que vas a tener un día de mierda, así va a ser. Si estás pensando en comprar un coche en concreto, lo vas a ver por todas partes. Si piensas continuamente en quedarte embarazada, ¿qué vas a ver? Mamás, barrigas y bebés por todas partes.

Estamos creando constantemente la realidad en la que vivimos, de forma inconsciente, nos sumergimos en los pensamientos y nos dejamos llevar por ellos. Podemos modificar nuestros pensamientos, pero no es sencillo. La mente racional nos mantiene en la rutina, en el temor al cambio, busca explicación y justificación a todas las cosas y no comprende las señales del universo.

¿Con qué alimentas tu mente? con buena música, lectura, conversación interesante, amor; o con chismes, superficialidad, quejas, violencia…

CREER ES CREAR. Se puede crear a través de la toma de conciencia, desde la comprensión, la paz, donde sólo interfiere tu ser, la mente creadora, sin dejar que la mente racional intervenga donde siempre, de una manera u otra, está el ego.

Observa cada pensamiento como un medio del cual puedes disponer. Ningún pensamiento es bueno o malo, la realidad es neutra.
Observa, acepta lo que sientes sin culpa ni juicio. ¿Qué es lo que en estos momentos te limita? ¿qué emoción te genera ese pensamiento en concreto?

Ley de la Correspondencia

Como es adentro es afuera y como es afuera, es adentro. Lo que hay en el exterior es una proyección del interior, de tu pensamiento interno dominante. Esta Ley nos dice que el plano mental se relaciona con el físico: como es uno es el otro.

Si tu mente está desordenada, tu alrededor será desordenado. Tienes la capacidad de conducir tu pensamiento para modificar tu realidad. Pero también funciona en el sentido inverso: ordenando tus espacios, relacionándote con personas ordenadas, también se organizan tus pensamientos.

No es posible pensar en tristeza y vivir la vida feliz. No es posible pensar en escasez y esperar la abundancia (económica, material, amorosa…) y viceversa. Cuando entiendes que tu realidad se relaciona con tu pensamiento, te das cuenta que puedes cambiarlo, porque puedes pensar lo que tú desees.

Eso sí, con un momento que cambies tu pensamiento al día, esto no va a suceder. Si plantas hoy una semilla no puedes recoger el fruto mañana; tiene su proceso de gestación y transformación. Dará fruto si lo cuidas, lo riegas, lo vigilas y eliminas la mala hierba de su alrededor.

Hoy estás recibiendo los resultados de tus pensamientos anteriores. ¿Cuál es tu realidad? ¿Qué ves a tu alrededor? y sobretodo, ¿qué te hace sentir?

Ley de la Vibración

Aunque la materia te parezca estática, no es así, todo tiene una vibración, cualquier objeto, animal, planta, tú. Todo está en constante movimiento. La vibración puede variar en diferentes grados o frecuencias, según en la que estés, te encontrarás con situaciones y personas que estén también vibrando en esas frecuencias. Lo que vibras, atraes.

Las vibraciones lentas son de baja frecuencia y dan pie a la crítica, odio, enfado… en cambio las frecuencias altas son ligeras y llenan de alegría, serenidad y fortaleza interior. ¿En qué frecuencia estás vibrando? El pensamiento se considera la forma de vibración más potente y posee la frecuencia más alta y poderosa.

Cambiando tu energía vibracional puedes comenzar a atraer mejores cosas y personas. Cuando pensamos en positivo, nos expandimos y nos sentimos de maravilla, pero por costumbre solemos estar más en conexión con lo negativo, sin darnos cuenta. ¿Qué quieres manifestar?

La vibración del amor es mucho más alta y trabaja más rápido. Salte del miedo y de la desconfianza, recupera tu poder, sólo necesitas creer que es posible y conectarte con esa energía universal, esa fuente inagotable. Repite conmigo: YO SOY AMOR.

Ley de la Polaridad

Todo es doble y tiene dos polos que, aunque parezcan completamente contrarios son complementarios, contrapuestos y equivalentes; coexisten en igual intensidad. Son extremos de lo mismo: una moneda tiene dos caras, pero es la misma moneda.

Absolutamente todo tiene dos polos: positivo y negativo, frío y calor, luz y oscuridad. Bueno y malo coexisten dentro de ti, pero recuerda que verás con más claridad al que más espacio y energía dediques.

Si atraes y retienes energías negativas, pierdes el equilibrio. Si sólo das espacio a lo positvo, también logras desequilibrio. La clave es la aceptación por igual, liberarlos para que puedan fluir en su danza. Como el principio del Ying-Yang, nada es totalmente negro o blanco, siempre hay uno en el otro.

Todo se basa en el punto de vista, en la perspectiva. Igual que tenemos un montón de virtudes, también tenemos defectos. Aceptar y aplicar el principio de polaridad se basa en reconocer la realidad de las cosas por lo que son y no por lo que queramos que sean. No reachazar la idea de un lado negativo, sino aceptarlo y no intentar cambiarlo. Toma las cosas, situaciones y personas por lo que son, buscando apreciarlas y disfrutarlas, aprender de ellas lo que sea posible y liberarlas.

Si estás experimentando lo que percibes como una circunstancia desagradable, revisa qué está causando eso dentro de ti, sin juzgar, y enfócate en lo que sí quieres experimentar.

Ley del Ritmo

La energía del universo fluye y se mueve a ciertos ritmos, como un péndulo: cada vez que va hacia un lado, debe volver al otro. Estos ritmos establecen estaciones, ciclos, etapas y patrones. No puedes resistirte a esta ley, pero puedes aprender a fluir con ella.

Hay un ritmo natural en la vida: después del verano no sigue otro verano, la tierra orbita alrededor del sol, las mareas van y vienen… La energía siempre está en movimiento y los movimientos crean ciclos y patrones. Lo que parece ser aleatorio y desordenado es realmente muy ordenado.

La Ley del ritmo también rige la economía, la salud, las relaciones, la espiritualidad. Cada fase tiene un propósito y función diferentes, pero juntos son vitales para su funcionamiento. Hay un tiempo para cada cosa, para los momentos altos y para los bajos. ¿Quieres saber como evitar los bajos? No se puede. Sólo puedes aprender a fluir con ellos y afrontarlos de la mejor manera, forman parte del ciclo.

Hay un tiempo para sembrar y otro para cosechar, uno para trabajar y otro para descansar. Si te paras rígida en el mar y te resistes a las olas te cansarás, y finalmente una ola te tumbará. ¿Y si te relajas y disfrutas de la ola, o quizás aprendes a surfear?

Si nos apegamos a una fase o temporada sufriremos porqué nada es permanente, todo cambia. Tu pareja, tu trabajo, tu cuerpo, tu salud, tu casa, tus amigos, tus rutinas, tus pensamientos, tu estado de ánimo… todo ha ido cambiando y así seguirá siendo. Comprender esta ley ayuda a cultivar una mentalidad de gratitud, que es una virtud que genera una emoción de alta frecuencia que puedes usar en todo momento. Cuando te sientas bien, agradece. Cuando te sientas mal, agradece y aprecia todo lo que sí tienes y esto cambiará tu energía.

Cuando percibas que las cosas están fuera de ritmo y te hagan sentir incomodidad, enfócate en lo que quieres conseguir, siguiendo la corriente y no luchando contra ella; perderás mucho tiempo y energía y tampoco lograrás cambiarlo. Recuerda: esto también pasará. Por cada alto vendrá un bajo y lo negativo precede a lo positivo. Siempre hay un tiempo para todo, permítete fluir con la Ley del Ritmo.

Ley de la Causa y Efecto

Para cada efecto hay una causa definida, del mismo modo que para cada causa, hay un efecto definido. Es decir: cada acto tiene una consecuencia relacionada. El acto positivo atrae la consecuencia positiva y el acto negativo, funciona igual.

Si observas a tu alrededor verás que todo es consecuencia de un pensamiento del pasado, cercano o lejano: estár aquí ahora, la ropa que llevas, tu corte de pelo… y todo esto pasó antes por el pensamiento de alguien más.

Cada uno de tus resultados fueron creados por un pensamiento original, consciente o inconsciente. Constantemente estás creando tu realidad, viviendo en el efecto de tus pensamientos pasados. Así lo que pienses hoy moldeará tu futuro, por tanto, tomar conciencia de tus pensamientos te perimte ordenar tus resultados.

Tenemos pensamientos constantes, pero ninguno enfocado a algo en concreto, van saltando, de uno a otro, esto que has visto, que has escuchado, que tienes que hacer, que salta a tu memoria, que experimentas en tu cuerpo… sin parar.

Para poder poner en práctica esta ley necesitas entender la mente. Las personas vemos los resultados y tratamos de cambiarlos, pero no podemos sin cambiar la causa: es como cambiar una bombilla una y otra vez sin haber mirado nunca si la lámpara estaba conectada.

Puedes cambiar tus pensamientos de forma consciente para modificar la información que está en tu subconsciente con 3 pasos:
1. Decide qué quieres conseguir, algo que realmente quieras.
2. Piensa en ello la mayor parte del tiempo. Cuando veas que tu mente se ocupa de cosas que no nutren, apartalas y trae esto que sí quieres conseguir, dale espacio.
3. Toma acción cada vez que tengas una idea o veas una oportunidad. Cualquier cosa por pequeña que te parezca, si tiene que ver con lo que quieres, hazlo.

Ley de la Generación

Todo se genera, todo en el universo es creado. Su nombre viene dado por el concepto «género» entendiedo masculino y femenino como semillas de toda creación. En el plano físico se pueden manifestar como sexos pero en el espiritual tienen formas más elevadas.

Siempre obra en el sentido de generar, regenerar y crear. Esta ley guarda relación con la de la Polaridad: es en la unión de los opuestos cuando se da espacio a la creación: energía masculina y femenina, polos positivo y negativo… generando magnetismo, electricidad, luz, atracción, vida.

En el plano mental el principio masculino lleva a la parte objetiva, consciente y voluntaria y el femenino a la insconsciente, subjetiva e involuntaria. El femenino va creando nuevos pensamientos, ideas, conceptos, imaginación… y el masculino busca realizarlas. Por tanto, uno no puede hacer nada sin el otro y los dos viven dentro de ti.

Nuestro femenino suele estar más activo, creando siempre nuevos pensamientos, y el masculino se queda dormido, permaneciendo influenciado por otras mentes y pensamientos. Tu masculino quiere empoderarse, dejando de vivir según el criterio de otras mentes, para poder hacer lo que tú realmente quieres. ¿Qué es? ¿Qué influencia tienes que no te permite generar tu realidad?

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