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Comunicación no violenta (CNV)

La Comunicación No Violenta fue desarrollada por Marshall B. Rosenberg, Doctor en psicología clínica, educador y reconocido mediador en conflictos internacionales. Tenía un sincero y profundo deseo de aportar más compasión/comprensión (osease, Ahimsa) a las relaciones humanas. Siendo consciente de los efectos negativos que generan el etiquetar y diagnosticar, llega a la convicción de que la creación de un mundo pacífico implica la eliminación de un lenguaje que genere culpa, vergüenza, juicios, crítica y exigencias, (Satya) pues contribuyen a la violencia en las relaciones humanas.

Marshal usa esta metáfora con estos dos animales para entender las diferentes elecciones o reacciones en la comunicación. Si somos como un chacal, responderemos de forma rápida, agresiva, desde el juicio, culpa, crítica… El chacal camina mirando hacia el suelo, centrado en satisfacer el momento, es territorial, está a la defensiva, sigue normas rígidas y exigencias, constantemente compitiendo.

Pero si somos como una jirafa, tenemos un cuello alto para poder ver las cosas con perspectiva y unas grandes orejas para poder escuchar. La jirafa representa la conciencia, tiene un corazón que pesa 10kg, su lengua es tan fuerte que puede deshacer espinas y tan larga que llega a limpiarse los oídos.

La integración de la CNV no consiste en negar o rechazar a tu chacal, de hecho, mientras más lo hagas, más fuerte y feroz será su aullido. Consiste en hacerlo consciente para recuperar la capacidad de elegir cómo relacionarnos, poner límites amorosos y deshacer cualquier identidad basada en la cultura de la dominación. ¿Vamos a buscar a otras jirafas para inspirarnos?

Con la CNV aprendemos a escuchar nuestras propias necesidades más profundas y las de las demás personas, ayudándonos a descubrir la profundidad de nuestra propia compasión. Todos los seres humanos están tratando de honrar los valores y necesidades universales en cada una de sus interacciones. A través de la práctica de la CNV, podemos aprender a discernir lo que estamos observando, qué emociones estamos sintiendo, qué valores queremos vivir y qué queremos pedirnos a nosotras mismas y a otras personas para enriquecer nuestras vidas.

En general, la educación emocional que recibimos es bastante superficial y en ocasiones nos cuesta identificar qué nos pasa. Solemos relacionarnos con las emociones básicas: alegría, tristeza, miedo, frustración, rabia… y poco más. A veces, otra persona se da cuenta de nuestro estado emocional, nos pregunta qué nos pasa y por la cabeza nos cruza «ni yo sé lo que me pasa»… Desde ahí, es imposible comunicarse de forma amorosa y hacer peticiones.

Vamos a intentar facilitar el camino, te dejo aquí una lista de emociones ordenadas por «temas» que propone la CNV, para que te sea más fácil reconocer qué emoción te está produciendo una situación/persona/conversación y puedas, desde ahí, detectar qué necesidad no está cubierta.

Por aquí también te dejo los sentimientos de cuando nuestras necesidades sí están cubiertas, porqué también es maravilloso expresarse desde la plenitud y hacerte saber a ti y al resto cómo te estás sintiendo cuando las cosas «van bien» y no sólo cuando hay un problema.

Y finalmente, la lista de las necesidades que necesitaremos revisar para entender qué nos está haciendo florecer los sentimientos y emociones cuando algo está o no está cubierto y poder hacer una petición precisa y coherente:

Tienes la oportunidad de participar en estos talleres combinando Yoga y Comunicación no violenta para explorar esta información y usarla de una forma coherente y amorosa en un espacio seguro.